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Transformación Digital
9 de Agosto de 2016

Depósito legal electrónico: cómo se “archiva” Internet

Depósito legal electrónico: cómo se “archiva” Internet

Depósito legal electrónico: cómo se “archiva” Internet

Escrito por , 9/08/2016

Pasado y futuro, virtual y físico, tangible e intangible…, ¿antónimos? No en el campo de la preservación de nuestro patrimonio cultural, donde conviven en armonía conceptos aparentemente contrarios. Formas tradicionales se relacionan con las nuevas tecnologías para tratar contenidos en cualquier formato y soporte. Probablemente éste es uno de los ejemplos más elocuentes y poco conocidos de cómo es posible avanzar apoyándose en la experiencia de quienes durante siglos han conservado, con la mirada puesta en las generaciones venideras, el testimonio de su tiempo.

Hace ya un año que se aprobó en España el Real Decreto 635/2015 por el que se regula el Depósito Legal de Publicaciones Electrónicas (DLe), que extiende al mundo on line la normativa recogida en 2011 por la Ley de Depósito Legal, el principal instrumento de preservación documental del que dispone un país. Se articulan medios y recursos para abordar la ingente tarea de archivar la web, especialmente todo cuanto en ella constituya una manifestación del patrimonio cultural español. La Biblioteca Nacional de España (BNE) ya inició el camino en 2009 aunque ahora cuenta por fin con un respaldo regulatorio que no hará sino impulsar la ampliación de los proyectos actuales cuantitativa y cualitativamente.

¿Cuál es el alcance de esta normativa y en qué se diferencia del depósito legal tradicional?

  1. Aplica a las publicaciones nacidas en un entorno digital (webs y contenidos en ellas alojados).
  2. La responsabilidad de cumplir con el depósito legal no aplica a los editores ni a los autores, sino a las entidades encargadas de la custodia documental, dentro del sistema de bibliotecas de nuestro país.
  3. Afecta a cualquier contenido público o privado, con algunas excepciones:
    • Ficheros con datos personales
    • Intranets de empresas
    • Correo electrónico

¿Cómo se recopila la Web?

Gracias al depósito legal, las bibliotecas nacionales de los distintos países conservan copia de todos los documentos publicados en su ámbito de competencia. En el caso de la Web, el mensaje no se plasma en un ejemplar físico y, por ello, es preciso identificar “semillas” (URL) susceptibles de ser indexadas con la periodicidad que establezca el organismo responsable de la recolección. Se cuenta con la ayuda de un robot que, sin embargo, no es capaz de capturar determinados contenidos, por lo que se habilita una segunda vía de recopilación vía depósito tradicional y, en este caso, son los organismos colaboradores quienes depositan los contenidos, en lugar de ser la entidad recolectora quien los capture.

El software de recolección desde 2014 es NetarchiveSuite (NAS) y se trabaja en todo momento en un entorno de software libre y open data, de cuya contribución escribiré en otra ocasión. Las claves del proceso son:

  • Automatización, necesaria por un mínimo criterio de eficiencia.
  • Selección por parte de expertos, imprescindible para que el proyecto sea viable.
  • Colaboración con organismos custodios de las comunidades autónomas y otras bibliotecas nacionales.
  • Estandarización de formatos y descripción, esencial para la preservación de estos materiales, al ser éste el talón de Aquiles de los contenidos virtuales.

¿Qué se indexa?

La captura abordada por la BNE se realiza principalmente sobre el dominio .es, aunque la ley contempla dentro del alcance del DLe contenidos alojados en otros dominios, siempre que formen parte de nuestro patrimonio cultural y bibliográfico. Tiene un ámbito general o selectivo, que atiende a acontecimientos relevantes, situaciones de emergencia o colecciones temáticas. Gracias a su labor se han recuperado fondos documentales de entidades en peligro de desaparición, se conserva información sobre procesos electorales de cualquier ámbito (autonómico, nacional o europeo), eventos históricos (por ejemplo la proclamación de Felipe VI) y catástrofes como el accidente ferroviario que se produjo en Santiago de Compostela, hace ahora tres años. Además, los medios de comunicación (radio, prensa y televisión) son diariamente indexados a partir de 29 URL que en el futuro se ampliarán a 100 fuentes.

A la recolección automática se añade la aportación de distintas entidades como Libranda, AENOR o el Ministerio de Presidencia, responsable de las publicaciones oficiales. Estos organismos facilitan, por el tradicional método de depósito, aquellos contenidos que los robots no pueden indexar. Está prevista la incorporación de nuevos colaboradores (Universidades, CSIC) y la apertura al público de este ingente patrimonio documental. Gracias a la colaboración de Mar Pérez Morillo, jefe del Depósito Legal de Publicaciones en línea de la BNE, recojo en la siguiente infografía algunos ejemplos y datos de interés para que podáis haceros una idea del valor de una colección que, tras un año desde la aprobación del Real Decreto, cuenta ya con 132 terabytes de información:

Depósito legal electrónico

Gracias al equipo que trabaja día a día archivando la web, quién sabe si nuestros nietos podrán navegar por A un clic de las TIC dentro de algunas décadas. Y, tranquilos, los mensajes del WhatsApp por el momento no se consideran parte de nuestro acervo cultural. De todas formas, no os confiéis…: la BNE conserva materiales tan “íntimos” como, por ejemplo, recordatorios de comunión que nos permiten hoy evocar el encanto de una época en la que la arroba era conocida tan sólo como unidad de peso.

Sobre el autor

Carmen Menchero de los Ríos

Carmen Menchero de los Ríos

Profesionalmente siempre he ejercido en el ámbito de la gestión documental y soluciones de ECM, en distintas instituciones públicas y privadas. He publicado algunos trabajos sobre el sector editorial, víctima de una pasión por el libro que se gestó en los cursos de doctorado y que me llevó a licenciarme años después en CC. de la Documentación. Actualmente trabajo en Sistemas de Información desarrollando aplicativos de gestión documental. Me interesa todo lo relacionado con cultura digital... además de viajar, algún deporte y, sobre todo, pasar el mayor tiempo que puedo con mi gente.
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