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Medios de Pago
25 de Mayo de 2016

Directiva PSD2: una oportunidad para los nuevos medios de pago

Directiva PSD2: una oportunidad para los nuevos medios de pago

Directiva PSD2: una oportunidad para los nuevos medios de pago

Escrito por , 25/05/2016

En mi post “¿Quieres seguir pagando como en la Grecia clásica?” veíamos que, aunque en la actualidad las tarjetas bancarias nos ponen las cosas muy fáciles, a lo largo de la historia siempre han existido los medios de pago. Bueno, lo de las tarjetas con matices… Cuando vas a la pastelería de la esquina y pretendes pagar con ella no siempre lo consigues y de lo que no te libras es de la expresión entre sorpresa, rabia y pánico del dueño del establecimiento.

En su defensa hay que decir que los comercios tienen que pagar a su banco un porcentaje de cada venta por el servicio de pago con tarjeta, lo cual provoca que algunos comercios penalicen a los clientes con comisiones por este tipo de pagos -hay que tener en cuenta que muchos comercios trabajan con márgenes muy reducidos-, lo que termina por minorar su uso y favorecer la continuidad del pago en efectivo.

Esto, entre otros factores, está ocasionando una cierta parálisis en el sector de los medios de pagoque la Unión Europea quiere resolver mediante la directiva PSD2 (Directive on Payment Services) que entrará en vigor a finales de 2017 (08.10.2017). Ésta propone una serie de medidas:

  • Menores tasas de descuento para los comercios y, como consecuencia, la prohibición a estos de aplicar recargo al pago con tarjetas de crédito/débito.
  • Autenticación reforzada.
  • Se reduce la responsabilidad por uso fraudulento: baja de 150 a 50 euros el importe máximo que debe afrontar el consumidor en una situación de uso fraudulento.
  • Mayor facilidad para solicitar el reembolso de pagos.

La UE espera que estas medidas traigan mucha más competencia al sector de los pagos ya que, si bien es cierto que en los últimos años han surgido muchas iniciativas, la mayor parte de ellas siguen pivotando en torno a las tarjetas bancarias. Por ejemplo, recientemente en un restaurante me fijé en que el recibo de la cuenta llevaba un código QR e indicaba que se podía pagar la comida simplemente escaneando el código mediante una app. Lógicamente dicha app requería un registro en el que lo primero que solicitaban era el número de la tarjeta bancaria. Y entonces te preguntas: “¿cómo sé que es fiable esta empresa a la que estoy entregando los datos de mi tarjeta?” o “¿qué me aporta esta aplicación si puedo pagar directamente con la tarjeta?”…

Probablemente en algunos casos sigue siendo más cómodo pagar con una tarjeta aunque el problema realmente reside en que la mayor parte de la población europea no dispone de una. Concretamente el 60 por ciento de europeos no tiene una tarjeta de débito/crédito.

Y llegamos a la pregunta del millón: ¿Realmente es necesario que al realizar un pago haya siempre un número de tarjeta bancaria por medio? La respuesta para la UE es “No”. Por tanto, la nueva directiva promulga que cualquier persona podrá pagar on line o físicamente sin necesidad de tener una tarjeta de crédito/débito. Únicamente necesitará tener una cuenta con dinero en el banco y los bancos deberán permitir a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP), que es la figura que gestiona el intercambio monetario, el acceso a dichas cuentas para transferir el dinero al comercio sin necesidad de que medie una tarjeta bancaria.

En el siguiente gráfico se observa la diferencia de actores y del flujo de datos y dinero en el escenario actual de un pago frente al nuevo escenario:

Escenario actual medios de pago

Fuente: MePIN- PSD2+authentication

 

En cuanto al énfasis que hace la directiva PSD2 en la seguridad de los pagos, para autorizar pagos on line se requerirá el uso combinado de dos o más elementos de autenticación. Estos son:

  • Algo que solamente el usuario conoce: por ejemplo, una contraseña.
  • Algo que solamente el usuario posee: por ejemplo, un token, una tarjeta, un teléfono móvil.
  • Algo que el usuario es, es decir, algún rasgo natural; por ejemplo, un rasgo biométrico como la huella digital o el iris.

Es decir, que para poder autorizar un pago ya no será suficiente con la clásica contraseña sino que se exigirá un elemento adicional en posesión del cliente o algún rasgo biométrico.

Definitivamente esta directiva va a propiciar la entrada de nuevos actores en el sector de los pagos, mayor innovación así como reducción de costes para los consumidores y mejores experiencias de usuario.

Imagen: Geralt

Sobre el autor

Víctor Peláez Sánchez

Víctor Peláez Sánchez

Ingeniero Superior de Telecomunicaciones y MBA por la Universidad Politécnica de Madrid. Soy un apasionado de la tecnología y llevo unos años en Telefónica, donde lidero el desarrollo de nuevos -y emocionantes- servicios relacionados con el comercio electrónico, pago por móvil y marketing digital.
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