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Transformación Digital
6 de Junio de 2017

Emergencias 3.0: la contribución de las redes sociales

Emergencias 3.0: la contribución de las redes sociales

Emergencias 3.0: la contribución de las redes sociales

Escrito por , 6/06/2017

El pasado martes 23 de mayo, al despertarnos y enterarnos de un nuevo ataque terrorista en la ciudad de Manchester, lo primero que hicimos muchos fue consultar las redes sociales. Éstas se han convertido en gran medida en el canal al que acudimos en busca de información en directo y “minuto a minuto”. Cuando ocurre un incidente importante o una gran emergencia, su seguimiento a través de Twitter, por ejemplo, es espectacular.

Por esta razón, el papel de las redes sociales en la gestión de las emergencias es cada vez más relevante, prueba de ello ha sido cómo se desarrollaron los acontecimientos durante la gestión de las emergencias en los recientes atentados de París, Niza, Berlín y Bruselas.

Conocedores de esta oportunidad, gigantes como Facebook y Google han desarrollado herramientas que aportan su granito de arena ante una gran emergencia. Es el caso de Facebook safety check, que tiene como objetivo organizar la información de los usuarios de esta red que puedan estar afectados por un gran incidente. En caso de producirse un incidente en la zona donde resides, la app te pregunta cómo te encuentras. Si estás a salvo, el mensaje se publica directamente en tu perfil. Con la información recibida, la herramienta construye un mapa de la crisis y publica los mensajes con los criterios de privacidad que tenga definido cada uno de los usuarios. Y mediante Facebook comunity help se establecen contactos entre personas que ofrecen ayuda y las que necesitan apoyo en situaciones de crisis.

Google también apuesta claramente por ser facilitador en situaciones de emergencias con herramientas como Google public alerts o Google person finder, que permiten comunicar información entre afectados e intervinientes.

Las redes sociales, por tanto, se convierten en fundamentales tanto como fuentes de información para la gestión del incidente como difusores de información a la población (ya he escrito en anteriores posts sobre el 112 inverso).

El pasado mes de abril tuve la oportunidad de asistir en Budapest a la conferencia anual de la EENA (European Emergency Number Association) en la que los responsables del centro de emergencias de Bruselas compartieron las experiencias vividas durante el último atentado que asoló la ciudad.

Desde el propio centro de recepción de emergencias organizaron grupos de agentes específicos para gestionar únicamente la información en las redes sociales. Tan importante fue la recopilación de información sobre el suceso en tiempo real como la capacidad para poder transmitir instrucciones y alertas a la población.

Pero, con tanta información, los organismos de emergencias se encuentran ante algunos nuevos retos: ¿cómo se puede contrastar la información?, ¿qué mensajes son veraces y cuáles no?, ¿cómo se puede desmentir una información?, ¿y gestionar los bulos?

Resolver estos nuevos problemas se convierte en tarea fundamental para poder realizar de manera eficiente una buena gestión en las redes sociales.

Con ese objetivo, entre otros, irrumpen iniciativas como la de VOST (Virtual Operation Support Team), conocidos en España como equipos de voluntarios digitales en emergencias. Se dedican a apoyar a las cuentas oficiales de los servicios de emergencia en Twitter y, de esta manera, contribuyen a difundir sus mensajes y, sobre todo, a detectar y neutralizar bulos y rumores, velando así por la información fiable.

¿Quiénes forman estos grupos virtuales? Principalmente profesionales del mundo de las emergencias que dan soporte altruista a esta actividad. Entre ellos, hay técnicos de protección civil, gestores de emergencias, bomberos, sanitarios, periodistas de emergencias… El objetivo está claro: “hacer protección civil desde las redes sociales”.

En este sentido, España es uno de los países europeos donde más extendida y asentada se encuentra esta iniciativa. Casi la totalidad de las comunidades autónomas dispone ya de un grupo propio de voluntarios virtuales.

Pero todo esto no se queda aquí, sino que se ha dado un paso más para mejorar y dar soporte en la gestión de la respuesta ante una gran emergencia con la creación de nuevos grupos como el de los FR (First Responders). Son personas con formación en primeros auxilios, que se organizan para poder realizar estas labores en caso de necesidad en los lugares donde se encuentren en caso de necesidad.

Los centros de emergencia disponen de su localización y estado de disponibilidad, por lo que pueden solicitar su movilización en situaciones en las que los medios profesionales pueden llegar más difícil el acceso o su respuesta resultar más lenta.

Todo esto se ve complementado con la localización de dispositivos para una primera atención como el caso de desfibriladores.

El reto de los organismos de emergencias es claro: sacar el máximo partido de las redes sociales tanto a la hora de recibir información relevante como para difundir avisos a la población.

La versión 3.0 de las emergencias ya es un hecho.

Imagen: Ogulcan Kayacan/shutterstock

Sobre el autor

José Luis Solar Agraz

José Luis Solar Agraz

Licenciado en Ciencias Matemáticas y entrenador de baloncesto. Llevo once años trabajando en el ámbito de las emergencias, los ocho últimos en Telefónica. Enamorado de los deportes de equipo y sus valores.
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