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eHealth
23 de Junio de 2014

Más viejos pero más sanos

Más viejos pero más sanos

Más viejos pero más sanos

Escrito por , 23/06/2014

El envejecimiento demográfico es un hecho a nivel mundial que se acentúa mucho más en países desarrollados. En estos momentos en el mundo viven seiscientos millones de personas con más de sesenta años. En solo diez años esta cifra se duplicará y en 2050 seremos más de dos mil millones de personas mayores.

En 1960 la esperanza de vida en España era algo inferior a setenta años. En 2010 ya superaba los ochenta y dos años de media. Hemos pasado de mantener y entretener a un jubilado durante cinco años de media, a la obligación de hacerlo por diecisiete años. ¡Más del triple!

La cuestión es saber con qué calidad de vida vamos a vivir todos esos años adicionales y cómo se puede sostener ese incremento económicamente.

De momento la calidad de vida en las sociedades desarrolladas evoluciona de manera clara. Según la OMS la integridad física, mental y social definen la salud, y el mantenimiento de la autonomía de las personas mayores es un objetivo claro para un envejecimiento activo (active aging, en inglés), es decir, la aplicación a nivel individual o colectivo de prácticas saludables y de seguridad con el fin de dar calidad a los años de vida que hemos ganado.

Hace un par de generaciones en España era habitual ver a los mayores sentarse al sol en el parque, echar migas a las palomas, mirar obras o echar la partida en la tasca. Ahora los mayores cada vez viajan más en grupos a balnearios y complejos vacacionales, cuentan con sus propios centros de actividades y usan el teléfono móvil para hablar con sus familiares. Dentro de muy poco – o ya mismo- será muy habitual verles utilizando un smartphone para comunicarse con su geriatra o enfermera, consultar su agenda de citas médicas y análisis, registrar su toma de medicación…

Volviendo a la longevidad, la implicación económico sanitaria más evidente que este hecho desencadena es el incremento del gasto sanitario. Ahora bien, evidentemente no se trata de modificar la genética de las personas para que sufran menos enfermedades, pero sí podemos educar a los mayores para prevenirlas y controlar su estado de salud para evitar reingresos hospitalarios. Además de vivir más, queremos vivir mejor.

El reto es mejorar la salud y calidad de vida incidiendo en aspectos como las relaciones sociales, la forma física, el estado mental, y sin descuidar la alimentación, la higiene personal y el sueño.

Parecen muchas pautas para un mayor, pero la tecnología ya se encarga de facilitar y organizar todos y cada uno de estos aspectos. Los nuevos jubilados están mejor informados, son más exigentes y más activos. Y por si fuera poco, la evolución de la tecnología ofrece interfaces máquina-hombre cada vez más intuitivas y fáciles de usar: pantallas táctiles, reconocimiento de voz, automatismos, procedimientos guiados…

Algunos de los avances tecnológicos que ya se aplican para impulsar la vida saludable y mejorar la calidad de vida los podemos clasificar del siguiente modo:

Preventivos

  • Telemonitorización o Gestión Remota de Pacientes (GRP) para controlar desde cualquier ubicación a los pacientes crónicos, generalmente multipatológicos. Las biomedidas recogidas y supervisadas por profesionales de la salud evitan descompensaciones e ingresos hospitalarios.
  • Dispositivos wearables: cualquier elemento que se puede llevar puesto. Los más populares son las pulseras que miden la actividad física, registran el sueño, miden la temperatura, pulsaciones, presión arterial… La información es enviada y almacenada en la red.

Reactivos

  • Teleasistencia: Dispositivo con GPS que permite a las personas accionar una alarma en caso de desorientación, caída, cualquier problema médico y social (soledad).

Paliativos

  • Telemedicina, que permite consultas por videoconferencia. Muy útil para poblaciones aisladas con dificultad para contar con especialistas.
  • Telehospitalización, para la monitorización y seguimiento de pacientes después de su hospitalización. Ofrece un ambiente de recuperación más familiar para el paciente y un ahorro considerable para el hospital.
  • Telerrehabilitación, o control de los ejercicios de rehabilitación desde el hogar. Evita desplazamientos al paciente y permite a los terapeutas un mayor seguimiento de pacientes.

Además son innumerables las apps de salud para smartphones: adherencia al tratamiento, actividad física, control del sueño, alimentación sana, recomendaciones de hábitos saludables…

El término eHealth también abarca todos los sistemas de salud que se refieren a la historia clínica electrónica (HIS), receta electrónica y cita electrónica, así como a sistemas colaborativos entre profesionales de la medicina, tales como la teledermatología y cualquier intercambio de PACS o imágenes médicas: radiografías, resonancias magnéticas, tomografías, ecografías… Existe un sinfín de sistemas y aplicaciones específicas de la salud en constante crecimiento.

Todas estas soluciones tienen en común varias finalidades. Por un lado, reducir costes al sistema sanitario –ya sea público o privado- y al propio paciente -ahorrándole desplazamientos innecesarios-; por otro lado, mejorar la calidad de vida inherente al estado de salud – “más vale prevenir que curar”-. Además potencian las relaciones sociales –el 80% de las llamadas atendidas en teleasistencia son por “soledad”- y fomentan en el paciente el control de su propia salud.

El bienestar de nuestros mayores es una reivindicación ética y social que, conjugada con la necesidad de sostenibilidad económica, nos obliga a realizar los cambios que la tecnología nos brinda para atender la criticidad de su crecimiento.

Imagen: Just Ard

Sobre el autor

Virginio Muñoz Gutiérrez

Virginio Muñoz Gutiérrez

Ingeniero Informático de profesión, me he pasado la mitad de mi vida profesional, integrando sistemas por medio mundo: París, Londres, Grenoble, Atlanta, Santiago de Chile... Al aterrizar en Telefónica integré plataformas de operadoras en varios países, también los sistemas 112 de Madrid y Cataluña y monté el servicio de contact center on demand y, como me encantan los nuevos retos, cuando las cosas funcionan me gusta empezar con otras, así que ahora estoy en e-Health intentando mejorar la salud de las personas. Fuera del trabajo, padre abnegado con vocación y buceador entusiasta por afición.
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