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Transformación Digital
22 de febrero de 2016

Moda y tecnología: las TIC entre costuras

Moda y tecnología: las TIC entre costuras

Moda y tecnología: las TIC entre costuras

Escrito por , 22/02/2016

Tenía este post pendiente y no quiero dejar que pase la Mercedes-Benz fashion week que se celebra estos días sin referirme a los múltiples pespuntes que unen moda y tecnología. Raro es el día en que esta combinación tan cool no genera alguna noticia: trajes de neopreno que permiten surfear sin tabla, o futuristas uniformes para el turismo espacial que se avecina: trajes realizados con impresoras 3D, botas con suelas especiales para fijar el talón y reducir la absorción de impactos o monos ergonómicos que facilitan la postura correcta del piloto.

Si nos quedamos en tierra, hay ropa termorreguladora que se adapta al entorno y al cuerpo del usuario o calzado high tech que, entre otras cosas, cuenta calorías, puede cambiar de color y aporta valor añadido para quienes practican algún deporte (emite luces nocturnas para los runners y ayuda a mejorar el swing de quienes practican golf).

Los frutos de esta estrecha relación serían infinitos y de lo más variopinto como la app de emojis que sacaba por San Valentín Versace… o el proyecto de Levi’s para convertir el vaquero en la primera prenda táctil, pero por entrar ya en materia daré sólo una cifra: más de 30 millones de españoles compraron textil on line el año pasado y, para despejar cualquier duda que pudiera quedar, el proyecto Jacquard de Google, que no da puntada sin hilo…

Ahora me referiré al evento The App Date Fashion que se celebró el pasado 25 de enero en Espacio Fundación Telefónica. En él se dijo que estos cuatro pilares vinculan moda y tecnología: las app, los wearables, IoT (presente en las tiendas del futuro o en los probadores inteligentes que recientemente estrenaba Zara ) y la realidad virtual, por la que están apostando marcas como H&M, Tommy Hilfiger, Dior o Topshop. Se pudo ver ya en la Mercedes fashion week de Moscú, y también han sucumbido a ella los prescriptores de moda: revistas como Elle o InStyle permiten a sus lectoras “vivir la experiencia” de sentirse como Drew Barrimore mientras hacía la portada.

No hay duda: del retail al lujo, pasando por los nuevos diseñadores emergentes, la revolución tecnológica ha llegado al mundo textil y la industria de la moda es uno de los sectores que mejor partido está sacando a todas sus posibilidades.

Veamos lo más reciente y con un gran futuro por delante: la realidad virtual, que cambiará la forma en la que podremos disfrutar la moda, ya sea colándonos en el backstage de un desfile o a través de un showroom virtual que nos permitirá prácticamente tocar el tejido.

En #TADfashion se presentó “Belle Allure”, el primer showroom de moda en realidad virtual, fruto de la colaboración de la diseñadora Nina Balmes, de la firma vintage L’arca de l’àvia y la productora Nexcommunity. Un escenario 360º al servicio de una casa de novias artesanal, en el que se recrea la Belle epoque y cobran vida cuatro mujeres francesas fuertes de la época en cuatro paisajes distintos que permiten ir descubriendo a cada personaje. Un experimento complejo (engloba moda; dirección, realización y arte; y la parte técnica) que supone un reto pero también ofrece muchas posibilidades innovadoras. Destacan la de sumergir al cliente, a través de una experiencia inmersiva, en el universo de una marca, así como que una pequeña tienda como ésta pueda acercarse a cualquier lugar del planeta con toda la fuerza de sus creaciones y posibilidades adicionales como la de superponer una capa de texto, crear una narrativa, permitir investigar, jugar…, lo que representa un plus pero también implica cuidar tanto ese entorno 360 grados como el propio outfit. En realidad virtual- se dijo en esta jornada – estamos en un momento apasionante en el que aún no hay códigos establecidos y se están creando formas por primera vez.

Por otro lado, es imposible hablar de moda y tecnología sin referirse a los wearables. Pero, más allá de la recogida de indicadores biométricos, existen proyectos como el Environment dress, capaz de medir y analizar cómo influyen parámetros externos como el ruido, la temperatura, la presión atmosférica, la radiación ultravioleta o la cantidad de monóxido de carbono en nuestro estado de ánimo. María Álvarez y Alberto Valverde, creadores del traje, nos explicaron cómo funciona:

El vestido relaciona esas variables medioambientales con cómo nos sentimos: contentos, deprimidos, con dolor de cabeza… A través de una app informamos al traje y él va aprendiendo e intenta relacionarlo y avisarnos para poder prevenir la tristeza o la sensación de agobio. Así, los leds que incorpora no son decorativos sino alertas personalizables. De esta forma es posible hacer “mapas emocionales” de la ciudad: sitios en los que estamos a gusto o nos estresan.

El Environment dress, que resultó el Proyecto ganador de Next Things 2015 – Conducta, convocatoria conjunta de LABoral Centro de arte y Telefónica I+D, tiene placas Arduino en sus patrones y está realizado con impresoras 3D, cortadora láser…. Hecho en código abierto, se ha subido a Internet para que la gente pueda replicarlo. En su confección no han intervenido la aguja ni el hilo, sino que todo va pegado o con corchetes, con los cables a la vista a propósito para evocar esa imagen futurista e invitar a la siguiente reflexión: los sensores naturales de nuestro cuerpo están limitados pero con la tecnología podemos ampliarlos.

A María y Alberto les interesa la relación hombre-máquina y tienen un segundo traje  -más pensado para performance– que aúna arte y tecnología de forma experimental. Éste, con escafandra o chaleco de púas, ya es reactivo frente a los elementos.

La app de Showroomprive mostró otro look de la fructífera relación entre moda y tecnología. Las app en el smartphone y el mobile commerce han transformado la manera en que compramos, como ya vimos en un post anterior. Desde esta empresa, guiados por el big data, han optado por desarrollar una app para cada dispositivo y sistema operativo.

Como colofón, un mensaje positivo: España es muy consumidora de moda; tenemos marcas muy potentes como Inditex o Mango, además de pequeños diseñadores muy creativos y reconocidos, y también estamos empezando a despuntar en cuanto a tecnología en esta industria. La app Shot&shop es un buen ejemplo.

Sin duda, a la interminable lista de cosas que está cambiando el móvil hay que añadir la moda y la manera de consumirla. Y,  aunque dentro de diez años  no sabemos “qué se llevará”, la tecnología, en la medida en que favorece una buena experiencia de cliente, seguirá siendo un must.

Imagen: jeanbaptisteparis

Sobre el autor

Mercedes Núñez

Mercedes Núñez

Licenciada en Periodismo y Máster por la Universidad Complutense de Madrid. Responsable del blog A un clic de las TIC, en el que escribo habitualmente; colaboro también en Con tu negocio y Think Big. Mi especialización en periodismo tecnológico empezó en ABC Informática - el primer semanario español TIC. Llevo quince años en Telefónica haciendo comunicación corporativa (relación con los medios, web, revista PULSO -impresa, digital y para tablet-, redes sociales...). Con anterioridad trabajé en distintos medios de comunicación (prensa, radio y televisión). Mi mayor afición es la equitación
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