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Transformación Digital
20 de Octubre de 2016

No es una era de cambios, sino un cambio de era

No es una era de cambios, sino un cambio de era

No es una era de cambios, sino un cambio de era

Escrito por , 20/10/2016

La transformación digital no es un capricho, sino una urgencia porque nos encontramos ante un cambio de era. Nada nace sin una necesidad, y la transformación digital no iba a ser menos. Por eso debemos anticiparnos al futuro como hacen los jugadores de hockey sobre hielo, que patinan hacia donde tiene que ir el disco, la portería, y no hacia donde el disco se ha quedado parado. Con la ponencia “Presenciamos un cambio de época, no una época de cambios”, Carlos Slim dio la bienvenida a más de diez mil becarios en el encuentro México Siglo XXI. Todos los medios de comunicación del país se hicieron eco de ella y sus palabras atravesaron el océano para llegar al Encuentro de Telecomunicaciones y Economía Digital que se celebró en Santander el mes pasado (#Telco30), un evento organizado por AMETIC y Fundación Telefónica. Pero, ¿en qué punto nos encontramos?

Lo que no se comunica no existe

Uno de los principales problemas de la transformación digital en España es la comunicación. ¿Hablamos el mismo lenguaje? La realidad es que no…

Es como si nos preocupáramos de cocinar una gran receta para la cena y se nos olvidara avisar a los invitados. ¿De qué serviría tanto esfuerzo?

El nuevo marco conceptual (big data, IoT, cloud, lo smart…) que trae consigo la transformación digital avanza a tal ritmo, que es complicado que una sociedad como la española, lenta en la toma de decisiones y conservadora frente a los cambios, sea capaz de reaccionar a través de todos sus estamentos. Las noticias en torno a lo digital no terminan de calar en nuestro país. La prueba más evidente está en el campo de la educación, donde la mayoría de universitarios desconoce el significado de estos conceptos.

Pero estos no son ya específicos de las ingenierías, sino globales y transversales e impregnan también a las humanidades. Cobra protagonismo la multidisciplinariedad, un enfoque holístico de la tecnología… y debemos empezar a hablar todos el mismo lenguaje. ¡Qué importante es, por ejemplo, en una relación médico-paciente, aunque éste esté cada vez más empoderado!

En el encuentro de Santander, el director de Análisis big data de Caixabank, Xavier González, destacó la importancia de disponer de un glosario en las organizaciones antes de acometer un proyecto de este tipo. Utilizó un ejemplo sobre el valor que puede obtener hoy su banco en torno al “saldo medio mensual de un cliente”, un dato que ha pasado de ser un mero número a ofrecer información sobre detección del fraude, real time decisión, análisis de sentimiento… Pero la base está en el concepto de “cliente” y que sea el mismo para todas las áreas del banco porque, como dijo, “en el IBEX hay empresas que utilizan hasta nueve conceptos de cliente diferentes”.

En 1735 Linneo propuso la adopción de la nomenclatura binomial que hoy se utiliza universalmente en el campo de las ciencias para identificar animales y plantas (el nombre científico único para cada especie sobre la Tierra). Nació para dar solución a un problema como el del ejemplo anterior, ya que especies diferentes se reconocían con un mismo nombre vulgar (por ejemplo, el nombre “pino albar” puede referirse a dos especies distintas cuyos nombres científicos son Pinus sylvestris o Pinus nigra. Utilizando los últimos es imposible equivocarse). Ahora nos toca hacer lo mismo en lo digital si realmente queremos aprovechar las bondades del big data, como explicó Xavier.

La educación en la ecuación del empleo

Alfonso Gajate, presidente de Islalink, expuso cómo la creación de empleo está íntimamente ligada a la educación, puesto que, tal y como dijo, “la educación tiene una fuerte correlación con el desarrollo económico de un país”. En este sentido, alabó la visión que Telefónica ha tenido al  respecto. Además, afirmó que la “ecuación” para crear empleo pasa por sumar educación, digitalización y emprendimiento.

En cuanto a España, reclamó volver a los valores cívicos frente a la cultura del pelotazo y el dinero fácil: “perseverancia, coraje, deseo de acción, emprendimiento y trabajo en equipo”. Y destacó la importancia de los mayores y de la propia sociedad en la educación de los niños: “para educar a un niño hace falta una tribu entera”. En resumen, valores cívicos para la primera edad, y creatividad y proactividad para la segunda.

Como dato positivo para España, nuestro buen posicionamiento en cuanto a educación básica y escuelas de negocio, muchas de estas últimas hoy en el grupo de las mejores en el ámbito internacional. También somos semillero de emprendedores con ciudades como Madrid, que se sitúa hoy la quinta del mundo.

En definitiva, España será mañana lo que propicie su educación. Sin ella, algo cambiaremos… pero no cambiaremos de época.

Imagen: Alessandro Pautasso 

Sobre el autor

Alejandro Chinchilla Rodríguez

Alejandro Chinchilla Rodríguez

Doctor Ingeniero de Montes por la Universidad Politécnica de Madrid. Mi carrera profesional ha estado vinculada tanto al sector público como al empresarial. He sido director de la Fundación del prestigioso empresario Ricardo Medem, presidente de honor de John Deere y fundador del Círculo de Empresarios de Madrid. Actualmente trabajo en Telefónica España y formo parte de varios grupos de expertos en el Foro de las Ciudades y CONAMA. He publicado más de un centenar de artículos y tres libros, dos técnicos y uno literario.
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