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Transformación Digital
28 de diciembre de 2011

Tecnología y estrategia competitiva (II). El papel de la innovación

Tecnología y estrategia competitiva (II). El papel de la innovación

Tecnología y estrategia competitiva (II). El papel de la innovación

Escrito por , 28/12/2011

Decíamos en el primer artículo de esta serie, que la ventaja competitiva reside básicamente en una diferenciación ya sea en valor (diferenciación propiamente dicha) o en costes. Y que la lucha competitiva supone, precisamente, el apartarse de las zonas indiferenciadas, el encontrar posicionamientos, capacidades y propuestas de valor diferenciales en el mercado y difícilmente imitables por la competencia, el descubrir los así llamados océanos azules.

Bajo esa perspectiva, bajo ese prisma de búsqueda incesante de posiciones diferenciadas, parece difícil discutir el carácter de arma competitiva que la innovación supone.

Sin embargo, para ser equilibrados y justos, para evitar caer en posiciones simplistas, es preciso añadir algunas matizaciones.

La primera tendría que ver con el coste de la innovación. La investigación y desarrollo, el liderazgo tecnológico, también tiene sus contrapartidas, contrapartidas que podríamos identificar en aspectos como el coste del proceso de innovación propiamente dicho, el riesgo asociado a la introducción de una solución novedosa de resultado incierto, o la posibilidad de no acertar completamente con las necesidades del mercado. Estas contrapartidas y riesgos contrapesan un tanto la eventual ventaja competitiva que la innovación puede suponer. Michael Porter, en su clásica obra ‘Ventaja competitiva’, analiza el valor estratégico de las posiciones de líder tecnológico versus seguidor tecnológico, y observa ventajas posibles en ambas posiciones, no sólo en la de liderazgo tecnológico. La elección de líder o seguidor tecnológico no es evidente ni simple y debe ser, pues, una decisión meditada y consciente, según este reputado autor.

Un segundo aspecto, muy relacionado con lo anterior es el origen de la innovación. Cuando pensamos en una innovación orgánica, creada en la propia empresa, el valor diferencial y la sostenibilidad de la diferenciación pueden ser muy altos. Existen otros casos, como el de las denominadas empresas desagregadas, en que gran parte de su innovación, al menos de innovación tecnológica, proviene de terceros, de fabricantes o especialistas en equipos o tecnologías. En ese caso, la rápida y adecuada adopción de tecnologías de terceros puede ser un valor, una competencia diferencial, pero siempre será mucho menos sostenible puesto que la competencia puede adoptar, mediante la simple compra, exactamente las mismas soluciones tecnológicas. Existen hoy en día otras alternativas entre el producir (innovación orgánica) y el comprar innovación. Surgen nuevos mecanismos para conformar ecosistemas de innovación en los que el coste y los riesgos no son asumidos en su completitud por la empresa, pero permitiéndole, eso sí,  disfrutar de un rápido y eficaz acceso a la tecnología y la innovación tecnológica y obtener, por tanto, mayores posibilidades de diferenciación y sostenibilidad que en un esquema de pura compra de tecnología. Sobre este punto profundizaremos algo más en un futuro artículo de esta misma serie.

Tecnologia desenfocada en Sensemirar (http://sensemirar.blogspot.com)

El último matiz vuelve al asunto de la sostenibilidad de la ventaja competitiva. Para que una innovación proporcione una ventaja competitiva sostenible, se necesita algún mecanismo de protección de esa innovación, orientado a que la tecnología no pueda ser copiada y adoptada por terceros, lo que borraría la diferenciación. Un esquema tradicional se podría enfocar al secreto y la protección de la innovación mediante los tan de moda y tan polémicos hoy día mecanismos de la propiedad intelectual y las patentes. Sin embargo, y como decíamos al final del párrafo anterior, existen otros enfoques mas modernos, más colaborativos, más abiertos, par conseguir el liderazgo tecnológico sin recurrir a la protección.

Si la ventaja competitiva es esencialmente diferenciación, es evidente que la innovación es útil y necesaria. Pero la innovación debe estar guiada por un adecuado proceso de reflexión estratégica que la oriente en el sentido más adecuado y elija el esquema de innovación más conveniente.

Sobre el autor

Ignacio G.R. Gavilán

Ignacio G.R. Gavilán

Ingeniero Industrial y MBA. He vivido y vivo profundamente las TIC. He trabajado en los campos de desarrollo SW, OSS, e-Health, CRM, P2P, desktop management, redes LAN, videoconferencia, centros de gestión… y los he abordado desde las perspectivas de la preventa, la consultoría, la provisión y la operación. Quizá por ello me gusta entender la tecnología en sentido amplio, integrado, y gozar de una visión extremo a extremo, desde el mercado y la concepción del servicio, hasta la ingeniería, la preventa y la posventa. Me fascinan, además, las áreas fronterizas del conocimiento, allí donde la tecnología se roza y confunde con la estrategia, con la economía, con la sociología, con la psicología, con la neurociencia… Y, por si eso no es suficiente, disfruto enormemente con la literatura, los deportes…y, claro, con Internet y los medios sociales.
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