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Innovación
9 de Mayo de 2017

Teletrabajo: mayor productividad ¿e innovación?

Teletrabajo: mayor productividad ¿e innovación?

Teletrabajo: mayor productividad ¿e innovación?

Escrito por , 9/05/2017

Hace unas semanas leí que IBM estaba haciendo que sus empleados volvieran a la oficina en lugar de continuar fomentado el teletrabajo. La noticia me sorprendió bastante y enseguida la asocié a otra de hace unos años en la que Marisa Mayer, en aquel momento CEO de Yahoo, anunciaba que quería poner fin a esta modalidad laboral.

Pero, ¿por qué dos gigantes tecnológicos como IBM y Yahoo querrían poner fin al teletrabajo? En el caso de Yahoo su CEO argumentaba que tenían datos que mostraban un rendimiento inferior cuando el empleado trabajaba desde casa. La razón de IBM es que, en los tiempos que corren, no basta con que el empleado sea más productivo (dan por supuesto que lo es teletrabajando), sino que es más importante que la empresa innove y, para ello, se necesita impulsar la colaboración entre empleados, algo que consideran que es más sencillo si se comparte el mismo espacio físico. Productividad versus innovación, ¿realmente es así?

Que el teletrabajo ayuda a mejorar la productividad es un hecho bastante contrastado, así lo demuestran diversos estudios, como el Libro blanco del teletrabajo que Fundación Más Familia realizó en 2012 y cuyas conclusiones, según su presidente, siguen siendo válidas a día de hoy. En el mismo se afirma que el teletrabajo supone un incremento de productividad de entre el 10 y el 15 por ciento. También lo avalan informes internacionales más recientes como el publicado por Polycom: “The changing world of work: 2017 global workforce survey”. Además de la productividad, otros beneficios que se constatan en ambos estudios son una mejor conciliación entre vida profesional y personal, aumento de la satisfacción de los empleados y, por tanto, menor rotación de los mismos, o reducción de los gastos de la empresa al no necesitar tanto espacio físico, consumos de energía, etc. Pero ahora la pregunta es: ¿facilita el teletrabajo y, en general, el smart working, la innovación?

No es una cuestión fácil de responder y no he encontrado en ninguno de los estudios anteriores datos cuantitativos al respecto, por lo que os daré mi visión personal, fruto de más de una década de experiencia en el sector de las comunicaciones unificadas y la colaboración en distintas empresas.

En muchos casos la innovación es fruto de la colaboración entre compañeros de trabajo, partners o clientes y, para facilitarla, existe un amplio conjunto de herramientas en el mercado bajo el epígrafe de Comunicaciones Unificadas y Colaboración (UC&C). Por otro lado, el uso de estas soluciones es fundamental a la hora de facilitar la flexibilidad en el trabajo y, sin duda, empresas como Yahoo e IBM, altamente tecnificadas, las usan. ¿Debemos entender entonces que no son suficientes para fomentar la innovación?

Me temo que, de momento, en lo que se ha puesto el foco de atención es en la primera C, Comunicación, gracias a lo cual, entre otros aspectos, se produce el incremento de productividad que mencionaba antes. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer respecto a la segunda C, Colaboración, elemento indispensable, como hemos visto, para que se produzca innovación. Precisamente con ese propósito ha surgido un nuevo conjunto de soluciones de colaboración que, de alguna forma, está forzando a las primeras a integrar dichas capacidades, al mismo tiempo que ellas mismas se ven empujadas a aumentar sus funcionalidades de comunicación. En un artículo anterior, “La colaboración móvil, el nuevo frente de batalla”, estudiaba ambos tipos de herramientas para el entorno de movilidad.

No obstante, considero que hay dos problemas fundamentales que solucionar antes, dos necesidades transversales para cualquier tipo de herramienta, sea de uno u otro tipo, y sin cuya solución no conseguiremos trabajar de forma remota sin sacrificar la capacidad de innovación: la cultura del vídeo y la dotación adecuada de las salas de reuniones.

Hay poca cultura del vídeo. Está contrastado que el hecho de vernos facilita la comunicación, algo clave para una posterior colaboración efectiva. Sin embargo, aunque la gran mayoría de las herramientas de UC&C actuales permite dicha comunicación visual de forma eficiente (la alta definición de vídeo en los PC corporativos ya es posible), son pocos los usuarios que la usan: unas veces porque lo consideran intrusivo para su intimidad -recordemos lo que sucedió hace poco en una entrevista de la BBC-, y otras veces porque carecen de los conocimientos necesarios para hacerlo de forma conveniente, escasean los usuarios que hacen uso del vídeo, pero son menos todavía los que conocen una serie de reglas básicas a la hora de utilizarlo: colocación de la cámara, iluminación, lenguaje corporal, la importancia del audio, etc.

Las salas de reuniones no están dotadas convenientemente. Cuando teletrabajamos, al otro lado de una sesión remota de colaboración suele haber una sala de reunión en la que varios compañeros se han reunido presencialmente. Si no activamos nuestro vídeo y nos hacemos “presentes”, nuestra participación la mayoría de las veces es testimonial. Resulta muy difícil colaborar y, por tanto innovar, en estas condiciones. Si bien es cierto que hay salas que están muy bien equipadas para la comunicación y cuentan con equipos específicos para ello -normalmente equipos de videoconferencia de grupo-, no están tan bien habilitadas para facilitar la colaboración. Nos vemos muy bien (si conseguimos que el otro extremo active su vídeo) pero en cuanto nos levantamos para anotar algo en una pizarra o queremos que otra persona presente un documento desde su PC y empezamos a pasarnos el cable, ajustar resoluciones, etc., la colaboración deja de fluir. Además, este tipo de salas con equipos específicos de videoconferencia son testimoniales, la mayoría de los nuevos espacios de reunión son de un tamaño pequeño o mediano, con capacidad de dos a cinco personas y solo disponen de un monitor. Dotar a este tipo de salas de soluciones, no solo de comunicación, sino también de colaboración, es el segundo aspecto fundamental que quería destacar.

Estoy convencido de que si somos capaces de resolver ambos problemas, cultural y técnico, muy pronto leeremos noticas al respecto de que las empresas fomentan el teletrabajo e incrementan al mismo tiempo su capacidad para innovar.

Imagen: Arupinum

Sobre el autor

José Carlos Martín Marco

José Carlos Martín Marco

Ingeniero de Telecomunicaciones, postgrado en Organización y Gestión de la Innovación Tecnológica y MBA Internacional. En la actualidad trabajo como Consultor Senior de Comunicaciones Unificadas y Colaboración en Telefónica Global Solutions, desde donde asesoro a grandes multinacionales en su camino hacia la Transformación Digital. Soy un apasionado de la Colaboración y el Emprendimiento como elementos clave de Innovación y Transformación de nuestra Sociedad, e intento poner mi granito de arena organizando cada año TEDxAlcarriaSt.
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