Comparte:
Redes
22 de mayo de 2018

¿Cuál es el nuevo papel de los fabricantes de redes?

¿Cuál es el nuevo papel de los fabricantes de redes?

¿Cuál es el nuevo papel de los fabricantes de redes?

Escrito por , 22/05/2018

Antes de tratar de responder a cuál es el nuevo papel de los fabricantes de redes, conviene hacerse otra pregunta de mayor alcance: ¿Cómo se van a transformar las redes de comunicaciones?, ¿en qué consiste el “famoso” 5G?

En mi último post, apuntaba a lo mal que se está explicando en general esta quinta generación de tecnologías de telefonía móvil. La búsqueda rápida de un titular llamativo está provocando que se identifique como un paso más en la evolución de las comunicaciones móviles y que una velocidad superior y un mayor número de dispositivos conectados parezcan las claves de su implantación.

Pero si estos fueran sus atributos principales, sin duda, ningún operador se plantearía llevar a cabo las inversiones necesarias para sustituir la red 4G.

El 5G, en realidad, plantea cambios extremo a extremo en toda la red de un operador. Pero, antes de entrar en los atributos de este cambio, veamos para qué se quiere cambiar, por qué es necesaria esta transformación.

Fijémonos en el consumidor final y en las empresas actuales. El ritmo de consumo es poco predecible, cambiante, muy dinámico. El cliente, allí donde va, lleva consigo su terminal (y en ocasiones hasta dos dispositivos), se conecta a diferentes redes, descarga y sube vídeos, “aumenta” su vida con nuevos servicios desde diferentes nubes que están en distintas partes del mundo, juega en red y, en general, trastea un sinfín de aplicaciones en movilidad que utiliza como si estuviera conectado desde su hogar.

Y eso es ahora, porque mañana dispondremos no de uno o dos dispositivos móviles, sino de un amplio espectro de elementos conectados que se arremolinarán en torno a nuestro cuerpo, alrededor de nuestros vehículos, nuestros animales de compañía, estarán repartidos por toda la ciudad, etc.

Sin duda, conforme vaya apareciendo esta infinidad de dispositivos, comenzará una explosión de nuevos servicios que irán generando valor en función de la diversidad de elementos y sensores que se conecten.

Y es sobre esta nueva forma de relacionarnos y de concebir la existencia, nuestra vida digital, respecto a lo que tenemos que pensar cómo deben adaptarse las nuevas redes de comunicaciones.

Y serán redes, de las que ya se ha escrito mucho en este blog, que permitan una gran automatización de sus operaciones, que reaccionen a necesidades puntuales de una determinada zona y en un momento concreto, redes sin necesidad de interacción humana, con un mantenimiento del estilo zero touch. Estas nuevas redes requerirán de un cambio en la transmisión, en el llamado backhaul, y también serán necesarios elementos de orquestación que propaguen las funciones de red virtualizada a aquellos puntos de la red que lo requieran en cada momento.

Igualmente será necesario aplicar la inteligencia artificial en la red para que sea más dinámica y pueda adaptarse a una gama de servicios cambiante, y disponer de elementos de red de “código abierto” sobre los que terceras empresas puedan cargar, vía API, nuevos servicios para el consumidor final relacionados con la realidad virtual, la realidad aumentada, y otras nuevas aplicaciones relacionadas con la baja latencia o la interconexión masiva de las cosas.

El cambio incluye pasar de elementos de red tipo “caja negra”, en los que los fabricantes fijaban las capacidades y ataban al operador, a “cajas blancas” en las que el propio operador puede definir los elementos que integrarán ese punto de la red y cargar en ellas las funcionalidades de red en forma de software para evitar tiempos de provisión y agilizar el servicio al cliente.

Es en este nuevo contexto de necesidades de servicio en el que queda definida cómo será la nueva red y, a partir de ahí, ya sí que podemos empezar a pensar en el nuevo papel que tendrán los fabricantes de tecnología de comunicaciones.

Todo parece indicar que tendrán que desarrollar equipos de propósito general, con los que entrarán a competir con otros fabricantes y acumularán nueva competencia. Pero con respecto a un fabricante de equipos tienen a su favor el conocimiento de un operador.

Por otro lado, se les abre la oportunidad (que ya están explotando) de generar software de orquestación y para la gestión de la venta, contratación, facturación y mantenimiento de servicios al cliente.

El destino está claro, los puntos de partida son diferentes y el titular podría ser “Swift to software: una carrera por la “softwarización” de la red”.

Imagen: rawpixel/pixabay

Sobre el autor

Guillermo Bataller

Guillermo Bataller

Experto en transmitir la Innovación. Mi amor por la ciencia me llevó a estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones. Actualmetne dedico mi tiempo y mi capacidad a comunicar y hacer llegar la tecnología y la innovación a las personas que lo desean desde el Corporate Innovation Center (CIC) de Telefónica, un foro en el que sentir cómo podemos transformar nuestros entornos cercanos en lugares más eficientes, más confortables... mejores.
Ver todos sus artículos »