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25 de Julio de 2017

Cloud computing como cerebro de las smart cities

Cloud computing como cerebro de las smart cities

Cloud computing como cerebro de las smart cities

Escrito por , 25/07/2017

Hoy en día la mitad de la población mundial vive en áreas urbanas, por lo que las ciudades necesitan crecer en infraestructuras y servicios para poder cubrir las necesidades de todas esa personas. Así que, impulsadas por una conectividad ubicua y de más calidad, las ciudades se empiezan a convertir en smart cities que tratan de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos de forma sostenible con ayuda de las tecnologías de la información.

Las smart cities actuales son ecosistemas de gran complejidad que tienen que ver, cada vez más, con la generación eficiente de datos, que provienen de sensores instalados en las calles, vehículos públicos o directamente de los dispositivos de sus habitantes. Cuestiones de tanta importancia como la seguridad, la gestión de residuos o la ordenación del tráfico y de las plazas de aparcamiento pueden optimizarse gracias a los datos recogidos de todo tipo de fuentes. Así pues, una ciudad puede generar una enorme cantidad de datos, del orden de varios petabytes (1 petabyte = 1 millon de Gigabytes) al mes, por lo que es fundamental almacenar toda esa información de forma segura mediante una solución escalable que no necesite de inversiones continuas para aumentar la capacidad de almacenamiento. Y no solo hay que acceder a los datos, sino que hay que tener la capacidad de desarrollo y procesamiento necesaria para representarlos y visualizarlos convenientemente para convertirlos en información útil a la hora de tomar decisiones. Toda esa capacidad de almacenamiento, escalabilidad, seguridad y procesamiento es lo que puede aportar cloud computing.

Y no solo eso: cloud computing también es la mejor solución para consolidar los datos de los diferentes departamentos que conforman cualquier gobierno municipal. Estos “silos” suelen funcionar como entidades independientes y habitualmente no tienen un método claro para compartir datos entre ellos, lo que constituye uno de los mayores frenos para el desarrollo de las smart cities. Por ejemplo, el departamento de urbanismo que modela los parámetros de tráfico de una ciudad necesita información del departamento de limpieza sobre cuándo salen los camiones de basura a realizar su trabajo, ya que estos se desplazan muy lentamente y, a su vez, el departamento de sanidad necesita usar la información de tráfico que le proporciona el de urbanismo junto a las predicciones meteorológicas para tomar medidas referentes a la contaminación… todo está interrelacionado. La nube se convierte así en la manera más óptima de que todos estos departamentos estancos puedan compartir entre ellos la información que necesitan.

Otra de las características de la nube que facilita el desarrollo de las smart cities es la posibilidad de publicar datos abiertos y ponerlos al alcance de todo el mundo, de manera que otros servicios y aplicaciones puedan interaccionar con esta “nube municipal” a través de las API correspondientes. Así, los desarrolladores pueden crear sus propias aplicaciones que aportarán valor a los ciudadanos y se fomenta la innovación constante en la ciudad.

Ya existen varios ejemplos de ciudades que, gracias a la nube, son cada vez más inteligentes. Por ejemplo, la solución Smart steps de Telefonica permitió al gobierno local de Girona comprender el comportamiento de los turistas nacionales e internacionales en el festival Girona Temps de Flors. Smart steps proporcionó al ayuntamiento las claves de una muestra mucho más grande que las tradicionales encuestas, de forma rápida y segura, lo que le permitirá optimizar su estrategia de marketing para atraer a más turistas en los próximos años.

Convertir una ciudad en una ciudad inteligente lleva al menos dos fases: por un lado, hay que desplegar todos los sensores y dispositivos necesarios que proporcionarán los datos en los que se basará la inteligencia de la ciudad. Pero, por otra parte, hay que crear el “cerebro” de la ciudad, que será el que procese todos esos datos y permita visualizarlos de forma conjunta, de manera que sirvan para tomar decisiones cuando suceda algo o incluso llegar a anticipar lo que va a ocurrir. Es en la creación de este “cerebro” donde cloud computing tiene que jugar un papel fundamental. Y también es necesario que la gestión municipal se oriente a los datos de una forma clara, y se convierta en un gestor de información en tiempo real. La consecuencia final será que los ciudadanos tendrán acceso a más y mejores servicios y se contribuirá a la generación de actividad económica.

Imagen: Pluies

Sobre el autor

Roberto García Esteban

Roberto García Esteban

Ingeniero de Telecomunicaciones por la UPM, diplomado en Administración y Dirección de Empresas en la UNED y MBA Executive por el Instituto de Empresa. Actualmente trabajo como responsable de la Oferta Global para pymes en Telefónica Digital. Soy muy futbolero (por supuesto, del Real Madrid ), si bien me gusta seguir y practicar todo tipo de deportes (es fácil que me veas en una carrera popular por las calles de Madrid). Aunque mi verdadera pasión es jugar con mis dos hijos pequeños.
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