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25 de mayo de 2012

Coche eléctrico, un futuro del pasado

Coche eléctrico, un futuro del pasado

Coche eléctrico, un futuro del pasado

Escrito por , 25/05/2012

En los últimos años estamos viendo cómo el coche eléctrico empieza a hacerse su hueco en la industria del automóvil. ¿Una nueva tecnología? Realmente, la invención de este tipo de vehículos no es reciente, sino que data de finales del siglo XIX. De hecho, en los primeros años del XX, curiosamente el 33% de los automóviles en EE.UU eran eléctricos. Intereses encontrados con los de otras industrias establecidas hicieron que el coche eléctrico no prosperara durante ese siglo. Sin embargo, parece que ahora sí ha llegado su momento: todos los principales fabricantes se suben al carro, y añaden varios modelos de coches eléctricos a su gama de vehículos.

¿Cuáles son las claves del previsible éxito del vehículo eléctrico? El uso de electricidad como fuente de energía le otorga fundamentalmente dos ventajas:

  • Los motores eléctricos, en comparación con los de combustión, permiten recorrer una misma distancia con un coste menor.
  • El carácter “ecológico” y “no contaminante” de este tipo de energía. Aunque sobre este punto caben muchas matizaciones: un coche eléctrico, en efecto, no produce emisiones durante su funcionamiento. Pero la producción de la energía que consume puede no ser tan ecológica. Todo depende de cual sea el mix utilizado para generarla. Por otro lado un factor, que muchas veces se ignora, es el gran impacto ambiental  asociado a la fabricación del coche. Más en concreto, sus baterías.

El ritmo de introducción del vehículo eléctrico en estos últimos años está siendo en todo el mundo más lento de lo inicialmente esperado. España incluida: aún recordamos al exministro de Industria, Miguel Sebastián, que, en 2008, y en un arranque de optimismo, decía que tendríamos “un millón de vehículos eléctricos en 2014. En realidad, y a pesar de las subvenciones públicas, en 2010 se matricularon en España menos de 400 vehículos eléctricos puros. En 2011, algunos más: unos 1200. ¿Por qué esas cifras tan bajas? Desgraciadamente aún quedan barreras a superar, como el precio, o la incertidumbre en la vida de las baterías (que pueden suponer un 50% del coste total del vehículo). Pero los principales problemas están relacionados con la autonomía y el proceso de recarga: un coche eléctrico típico permite recorrer de 100 a 140 km con una carga de batería, bastante menos que a lo que estamos acostumbrados. La mayoría de los conductores encuestados pide una autonomía similar al depósito de un coche convencional (400 km.), aunque, paradójicamente, reconocen que sus trayectos diarios habituales son de menos de 40 km. Es lo que se conoce como “range anxiety”, y su solución pasa por la “reeducación”, o cambio de mentalidad de los conductores. Otros problemas son la insuficiencia de “electrolineras”, o puntos de recarga, y el considerar que el tiempo de carga es excesivo: entre 8 y 12 horas, a la espera de que se generalice la recarga “rápida”, que permitirá cargar el 80% de las baterías en unos 15 minutos, pero con un número escasísimo de puntos de recarga disponibles por ahora, por lo caro de la infraestructura necesaria.

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Con lo dicho hasta ahora, se intuye que el ecosistema del vehículo eléctrico es bastante complejo, con muchos actores implicados, y, actualmente, en plena evolución. Y, Telefónica, ¿puede jugar algún papel en todo esto? Sin duda, la respuesta es afirmativa. Como ejemplo: las comunicaciones entre los puntos de recarga y la central de control, garantizando la seguridad de dichas comunicaciones, la identificación del coche y/o conductor, todos los temas relacionados con el pago, o, gracias a sus infraestructuras, el facilitar todo lo necesario para la recarga del coche en cualquier lugar, incluso fuera de nuestro país (la recarga de nuestro coche “en roaming”). De hecho, ya hemos comenzado el trabajo en este campo, con acuerdos como el que ha suscrito Telefónica O2 UK con Chargemaster, que es el operador de la mayor red privada de recarga de vehículos en Reino Unido. Suministramos la tecnología M2M necesaria para la comunicación móvil entre los postes de recarga de Chargemaster y la central que los controla y permite las recargas.

Si miramos un poco más hacia el futuro enseguida nos encontramos con el V2G (“vehicle-to-grid”), o paradigma en el que los hogares/los vehículos se comunican con la red de suministro eléctrico para utilizar la energía en las horas más favorables, e incluso “devolver” energía desde los vehículos en las horas punta o de mayor necesidad. Es cierto que nos encontramos aún en un estado incipiente con respecto a estas tecnologías, pero ya existen iniciativas de Smart Cities (Santander, Málaga).

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A través del área de innovación de Telefónica tenemos diferentes inciciativas en marcha, entre ellas está, el proyecto de innovación denominado “Recarga Multimedia del Coche Eléctrico”, implementado en un vehículo 100% eléctrico, y en un parking real en la ciudad de Vigo. En él, se exploran, en clave de innovación, algunos puntos y tecnologías muy interesantes:. Más en concreto:

– La descarga de contenidos multimedia, como videos, música o películas por el cable al mismo tiempo que el vehículo está recargando sus baterías. Ya que vamos a tener que dejar el coche enchufado durante varias horas, se trata de aprovechar esa conexión para bajarnos contenidos que hayamos comprado previamente.

– La reserva de plaza de parking. Ya que, hoy en día, no hay una disponibilidad demasiado alta de plazas, se trata de poder asegurarnos de antemano que, llegado el momento, vamos a poder disponer de una con las capacidades necesarias (tipo de enchufe, de cargador, etc.) para recargar nuestro coche.

– El acceso al parking sin necesidad de ticket, simplemente tocando con el móvil en la barrera de entrada. Como hemos realizado una reserva, el parking nos reconoce, abre la barrera, y nos enseña un plano para guiarnos a la plaza que tenemos reservada.

– El control remoto de la recarga. Podemos estar fuera del parking, en un centro comercial o realizando unas gestiones, y comprobar desde nuestro teléfono móvil cómo va la recarga. Incluso podemos interrumpirla remotamente, si consideramos que ya hemos cargado lo suficiente por el momento y preferimos completar la capacidad de la batería en casa por la noche.

– El pago de los distintos servicios (estancia en el parking, electricidad recargada y contenidos comprados) se realiza desde el coche, sin necesidad de ir a la caja del parking, y a través de la plataforma de Pagos Movistar, de manera que dichos conceptos se nos cargan a nuestra factura de Movistar.

– Todas estas funciones se pueden manejar desde una aplicación en nuestro móvil, o desde una pantalla táctil integrada en el coche.

Conclusión: después de haber recorrido un larguísimo camino, parece que el vehículo eléctrico por fin arranca. Lo hace en un entorno complejo, en el que participan muchos actores, y en él, una empresa como Telefónica tiene un papel que jugar.

 

Imágenes: agirregabiria, Jack Amick.

Sobre el autor

Roberto Guerrero González

Roberto Guerrero González

Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la UPM. Ligado al sector de las comunicaciones desde el comienzo de mi carrera profesional en 1994. Participé en el concurso para la segunda licencia de telefónia móvil GSM en el consorcio Cometa-SRM. Posteriormente, mi actividad ha transcurrido en Telefónica, en la implantación del core de la red de telefonía móvil, y, posteriormente, de servicios de valor añadido. Desde 2008, en la gerencia de Innovación Tecnológica desarrollo proyectos de innovación de distintas temáticas, entre las que se incluye el "coche conectado"
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