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Transformación Digital
28 de septiembre de 2012

Crowdsourcing: la “masa” trabajadora

Crowdsourcing: la “masa” trabajadora

Crowdsourcing: la “masa” trabajadora

Escrito por , 28/09/2012

Hace ya más de un año escribí en este mismo blog una entrada (el pensamiento de la colmena) en la que hablaba de cómo la unión de varias personas pensando o trabajando en conjunto podía dar resultados  mejores que la suma de las partes. Pues bien, existe algo parecido con su término anglosajón correspondiente: crowdsourcing.

Según la wikipedia (primer ejemplo de trabajo colaborativo distribuido, una enciclopedia on-line escrita por millones de colaboradores en todo el mundo), el crowdsourcing consiste en externalizar tareas que, tradicionalmente, realizaba un empleado o contratista, a un grupo numeroso de personas o una comunidad (masa), a través de una convocatoria abierta. Es decir, es un paso más allá del outsourcing (o externalización de un trabajo) en el que, en vez de encargarse este trabajo a una empresa externa, se encarga a la “masa”, la comunidad inmensa de personas conectadas a través de internet.

No es exactamente lo mismo que yo comentaba. Una cosa es que la masa colabore para que, con el pensamiento colectivo, se llegue a la solución de un problema complejo y otra cosa es que la masa compita o participe de forma individual para hacer un trabajo. La “masa” no está pensando en conjunto, no está colaborando en el proceso creativo sino que cada individuo trabaja de forma aislada y ofrece su trabajo.

Un ejemplo de utilizar a la “masa” para la resolución de un problema complejo (que no de crowdsourcing) se narra en esta interesante charla de TED en la que se explica cómo el proceso de digitalización de manuscritos antiguos puede tener importantes complicaciones que pueden resolverse  utilizando el conocimiento colectivo. El proceso de digitalización implica escanear los documentos y pasarles un software de OCR (reconocimiento óptico de caracteres) que pasa las imágenes escaneadas a textos para poder tratarlos posteriormente. Si los originales están deteriorados los OCR no son capaces de saber qué palabras están escritas y es necesaria la intervención humana. Si se están digitalizando librerías completas, este proceso no automatizado puede ser muy lento.  La idea que se les ocurrió fue utilizar a millones de usuarios anónimos para tratar de interpretar los fragmentos escaneados que un OCR no era capaz de interpretar de forma automática. Para ello, se mostraban esas palabras no interpretables de forma automática como captchas en páginas web para que los usuarios  trataran de “traducirlas” al darse de alta o descargar el contenido de la web en la que estuvieran. Muy ingenioso, los captchas se inventaron para ser capaces de discernir entre máquinas y humanos y resulta que también se pueden utilizar para que trabajen los humanos cuando las máquinas no son capaces de hacerlo.

En cambio, el crowdsourcing es más sencillo y no busca un trabajo colaborativo (consciente o no) de los usuarios distribuidos sino ampliar la cantidad de recursos disponibles y democratizar el proceso de creación. Hay muchos ejemplos, los más conocidos:

  • iStockPhoto: es un portal en el que cualquiera puede subir una foto y venderla a empresas a unos precios mucho más asequibles que las fotos “profesionales”
  • Adtriboo: las empresas pueden publicar ofertas de diseño (logotipos, vídeos, eslóganes de campañas, etc) con un importe asociado. Cualquiera puede darse de alta y elaborar una propuesta. La empresa elige la propuesta que más le convence y paga el importe asociado al autor de la misma.
  • InnoCentive: es una compañía de “innovación abierta” que acepta como encargos la resolución de problemas de I+D en un amplio abanico de campos como ingeniería, TIC, modelos de negocio, matemáticas, química, etc.

Este modelo tiene como ventajas:

  • Es más democrático y premia el mérito y el talento: cualquiera puede participar y, si su trabajo es bueno, destacará y conseguirá ingresos, reconocimiento o incluso un trabajo en el área. Es ideal para estudiantes que hacen prácticas o que se están buscando un sitio en el mercado laboral o simplemente aficionados que realizan el trabajo como hobby o con ánimo de conseguir un ingreso extra.
  • Es más económico para el que busca adquirir un bien o servicio y amplía el abanico de posibilidades para elegir.

Aunque también provoca mucha polémica:

  • Los profesionales del área (principalmente profesionales del marketing, diseñadores y fotógrafos) se quejan amargamente que, con la inmersión de “aficionados” en sus áreas de conocimiento, se baja la calidad de los trabajos y se reducen las tarifas. Un ejemplo muy sonado fue el diseño del logotipo de Telepizza que se contrató a través de Adtriboo por 1000 euros. Normalmente, el diseño de la identidad corporativa de una empresa de renombre puede llegar a las 5 cifras fácilmente e incluso alcanzar cantidades millonarias.
  • Además, hay muchas personas haciendo un trabajo que no se le remunera porque solo se paga la propuesta ganadora. Como modelo de trabajo implica que existirán personas realizando trabajos que no se les pagará de ninguna forma. Si este modelo se extendiera y se hiciera común para cualquier trabajo no sería necesario tener a muchos trabajadores en plantilla y bastaría con externalizar en modo concurso solo pagando la propuesta ganadora.
  • Obliga al que está buscando a hacer un proceso de selección más amplio revisando muchos trabajos que pueden no llegar a tener la calidad mínima esperada.

Hay unas interesantes entrevistas en este blog sobre crowdsourcind tanto en contra como a favor.

Existen también variaciones, como el crowdfunding, que lo que persigue es encontrar financiación para proyectos de cualquier tipo. De esta forma, la “masa” no participa con su trabajo o su tiempo sino con su dinero. Cualquier particular puede aportar una pequeña cantidad (10 euros, por ejemplo) para subvencionar un proyecto. A veces reciben algo a cambio y a veces se trata únicamente de una donación.

Externalizar trabajos a profesionales o aficionados con talento es un paso. Crear equipos de trabajo que colaboren para resolver problemas complejos como el proyecto de reCaptcha es un paso más allá. Seguro que hay multitud de problemas y procesos que podemos resolverlos de forma distribuida.

¡Pensemos a lo grande!

Imagen. Flickr .thana✌

Sobre el autor

Lorena De la Flor

Lorena De la Flor

Lorena de la Flor es Licenciada en Informática y lleva más de 15 años trabajando en diversos entornos relacionados con las TI: desarrollo de software, gestión de producto e-learning, venta consultiva de proyectos y servicios y, actualmente, en el desarrollo comercial de los servicios de Cloud Computing para España en Telefónica Digital. Ha estudiado también un MBA, pedagogía multimedia, medicina tradicional china y, ahora, publicidad y relaciones públicas. “Saber de todo te hace experto en nada, pero empiezas a mirar el mundo con otros ojos cuando descubres que todo está relacionado”.
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