Comparte:
Dispositivos
19 de noviembre de 2013

¿Cuánto vive un disco duro?

¿Cuánto vive un disco duro?

¿Cuánto vive un disco duro?

Escrito por , 19/11/2013

En algún post anterior ya me he referido a la importancia de realizar copias de seguridad. También he mencionado el riesgo de no poder recuperar nuestra información valiosa por lo perecedero de algunos soportes, y la conveniencia de hacer varias copias, ya sea renovando el soporte de forma periódica o bien empleando dispositivos de distinta naturaleza.

¿Y todo esto basado en qué? Pues hasta ahora en mis propias vivencias, la experiencia de otros y algunos datos, más o menos fiables, que aparecían en algunos estudios disponibles en Internet (Usenix: disk failures in the real world).

Desde hace unos días, contamos con un informe bastante más empírico, fruto de la experiencia real de una empresa y no en pruebas de laboratorio realizadas sobre una cantidad más bien limitada de unidades de disco. En esta ocasión, los datos se han obtenido sobre una muestra de 25.000 unidades y un total de 75 petabytes.

La empresa Backblaze proporciona un servicio de backup on line, apoyado en el uso de cabinas de almacenamiento de bajo coste. Para ello ha diseñado su propia cabina de almacenamiento, denominada “Storage Pod”, en la que emplea discos duros para consumo doméstico no aptos para data centers… al menos en teoría. Cada chasis soporta un máximo de 45 discos, por lo que con la aparición de las unidades de 4 TB, cada cabina permite llegar a los 180 TB de capacidad. Una particularidad más: el diseño es de código abierto; tanto que permite que cualquier empresa pueda modificarlo, adaptarlo, personalizarlo y usar o vender su propia versión. Los chasis se pueden adquirir en modo paquete de Ikea y ser ensamblados por el cliente.

Todos los chasis son verificados antes de ponerlos en servicio, y esto incluye pruebas de carga y rendimiento sobre cada disco individual.

Las causas más comunes de fallo de un disco suelen ser tres: defectos de fábrica, que provocan una “muerte” prematura, errores aleatorios y fallos por elementos que se desgastan por el uso, principalmente las partes mecánicas del disco. La tasa esperada de fallos se puede describir mediante una gráfica denominada “The Bathtub Curve” (“la curva de bañera” por su similitud con dicho… “dispositivo”).

asd

Fuente: Usenix

Los datos reales obtenidos por Backblaze encajan muy bien en la distribución anterior:

  • Durante el primer año y medio se produjo un 5,1 por ciento de discos erróneos
  • Para el siguiente año y medio el porcentaje de discos fallidos bajó al 1,4 por ciento
  • Al pasar de los tres años, la tasa de fallos se disparó al 11,8 por ciento.

El estudio, fruto de la experiencia de cuatro años de actividad ininterrumpida, ha aportado el siguiente dato: el 26 por ciento de los discos ha dado fallos de algún tipo en sus primeros cuatro años de vida mientras que el 74 por ciento restante ha sobrevivido más de cuatro años (y de momento no se sabe cuánto más vivirán).

La siguiente gráfica muestra los porcentajes de discos no fallidos a lo largo de esos cuatro primeros años y una extrapolación hacia el momento en el que la mitad de los discos fallarían. De esta forma se puede estimar que el tiempo promedio de vida de un disco para uso doméstico estaría en torno a los seis años.

dd

Fuente: Backblaze

Antes de alarmarnos, si tenemos en casa discos cercanos a esa antigüedad, debemos considerar que salvo casos muy aislados, jamás les daremos un uso tan intensivo como el que hace una empresa como la mencionada. Y, en cualquier caso, es una estimación y no un dato concluyente, así que tendremos que estar muy atentos a las nuevas versiones de este informe que Backblaze promete actualizar trimestralmente para saber con mayor seguridad cuándo hemos de salir corriendo a comprar un nuevo disco.

 

Sobre el autor

Francisco Javier Almellones

Francisco Javier Almellones

Aprendiz de mucho y maestrillo de nada. “Atado” desde casi siempre a las soluciones técnicas de servicios con una mano y al Negocio con la otra, esto me ha permitido tener una visión global del mundo de las TIC, sin posibilidad de dar clases a nadie pero con el aliciente a cambio de tener espacio para aprender más, mucho más.
Ver todos sus artículos »