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Cloud
26 de noviembre de 2014

Deconstruyendo la cloud

Deconstruyendo la cloud

Deconstruyendo la cloud

Escrito por , 26/11/2014

Después de pasar el sarampión de las primeras olas de la virtualización al comienzo de siglo, y su posterior viaje a la cloud, la gran mayoría de las empresas ha consolidado multitud de sistemas en diferentes proveedores. Algunos, de forma consciente, empezaron ese camino hacia las plataformas compartidas, el pago por uso, la autoprovisón y el autodespliegue. Otros, sin saberlo, se fueron moviendo a este entorno a través de diferentes servicios que desde distintas áreas de negocio contrataban a terceros, sin preocuparse de la compatibilidad, homogeneidad o cumplimiento normativo de esos datos que en un momento determinado iniciarían el viaje a la cloud.

Aquellos entornos cien por cien cloud, los más ligados a los negocios on line, tenían poco de qué preocuparse, escapaban de los requerimientos más rígidos de integración y seguridad que cualquier gran empresa tenía que cumplir. Bueno, tenían poco de qué preocuparse hasta que el famoso vendor locking (dependencia de un proveedor) aparecía y muchos de estos negocios se veían cautivos, sobre todo cuando su estrategia de crecimiento se apoyaba en alguna funcionalidad de la que el servicio público no disponía y se desarrollaba sobre programación que invocaba a una API propietaria del proveedor cloud.

Y es que parece que al final una infraestructura de uso público puede conllevar los mismos problemas o limitaciones a los negocios on line que el IT tradicional. En ambos casos la solución pasa por ser disruptivos, pensar de forma diferente o hacer las cosas de manera distinta. Al igual que alguien ya lo inventó para la cocina, la solución puede ser “deconstruir la cloud”.

Según la RAE, deconstruir es deshacer analíticamente los elementos que constituyen una estructura conceptual. Y a día de hoy en el tema que nos ocupa ya es posible lograrlo, gracias a la estandarización y encapsulación de servicios.

Algunos estándares ya provienen de la era de la virtualización, como OVF (Open Virtualization Format ) un estándar abierto que, desde 2007, se utiliza para empaquetar y distribuir servicios virtualizados entre diferentes plataformas o hipervisores.

Al fin y al cabo, mover o trasladar un servicio cloud de un proveedor a otro no deja de ser una mudanza de data center. En el balance, exigencias de parada y coste de traslado van íntimamente ligados. Lo más sencillo sería empezar por mover máquinas o servicios virtuales, al igual que trasladamos bastidores de un data center a otro. En ese caso, gracias a OVF, todo es mucho más sencillo. Poder realizar cargas en caliente y conmutar servicios entre uno y otro proveedor dependerá de la arquitectura del servicio implementado y de la capacidad de copiar o sincronizar los datos de dichos servicios entre ambos proveedores. Las estrategias podrían ser diversas; en mi opinión una de las más acertadas es la migración progresiva de usuarios, de forma que empiecen a utilizar la nueva plataforma desde su inicio o ir moviendo grupos de usuarios a lo largo del tiempo. Cuanto menos intrusivo sea el proceso para el usuario final, más cara será la solución.

Al igual que en casi todos los aspectos de la vida, la adopción de una tecnología suele estar ligada a la industrialización o adopción masiva de un estándar o servicio. Muestra de ello es uno de los últimos trabajos del IETF (Internet Engineering Task Force) publicado como RFC 7365, donde hablan del entorno necesario para la virtualización de los servicios de red de un data center, como pueden ser los switches virtuales, la capacidad de implementación de una red multi -tenant o la definición de los puntos de acceso al servicio, ya sea a través de una red publica o un servicio MPLS.

Otros trabajos dignos de mención en el ámbito de la estandarización cloud son los que están llevando a cabo organizaciones como:

-El Instituto de Estandarización Europeo de Telecomunicaciones (The European Telecommunications Standards Institute – ETSI), que está trabajando en iniciativas como TC Cloud, que se inició como un grupo de trabajo basado en grid computing, donde el objetivo principal es ayudar a la convergencia de las TIC desde la parte de computación a la más tradicional de las comunicaciones. Otro grupo de trabajo es de coordinación de estándares cloud (Cloud Standards Coordination – CSC), formado por 750 organizaciones de 62 paises, con el objetivo de alinear las políticas de la Unión Europea en áreas como la seguridad, interoperabilidad, movimiento de datos y la capacidad de recuperar datos o servicios de un proveedor cloud.

-El Grupo de Trabajo para la gestión distribuida (Distributed Management Task Force – DMTF),padre del format OVF, tiene en marcha las siguientes iniciativas:

  • Open Cloud Standards Incubator (OCSI): El grupo desarrolló un conjunto de documentos que incluye una arquitectura para la gestión de nubes, casos de uso e interacciones para la gestión y un libro blanco titulado “The interoperable cloud“.
  • Cloud Management Working Group (CMWG), que se ha constituido formalmente como estándar, desarrolló los trabajos iniciados por el OCSI, con el objeto de definir los interfaces para la interrelación entre los requerimientos de los desarrolladores de software y los proveedores de cloud, en lo que a semántica se refiere: la interfaz de gestión, en la que se definen los recursos de infraestructura que constituyen un servicio; los principales casos de uso de ese interfaz; la representación de estos esquemas vías XML, y el modelo común de información para la gestión de infraestructuras cloud.
  • Cloud Auditing Data Federation Working Group (CADF) se encarga de desarrollar estándares abiertos para federar información que ayude a los proveedores cloud a producir y compartir información específica de eventos de auditoría, registros e informes (tales como ISO 27002, PCI DSS, COBIT, etc.).

Desde la organización internacional de estandarización (ISO), no se han quedado atrás y han desarrollado su propio estándar para definir la interoperabilidad entre aplicaciones distribuidas y servicios cloud, cuya clasificación es la ISO/IEC JC1 SC38.

Como se puede comprobar, el nivel de madurez de estos servicios y su implantación se puede medir en el grado de implicación de las diferentes organizaciones, ya sean privadas o públicas, para poder operar en modelo cloud con las mismas garantías que en el plano de un data center y computación tradicional. Este camino es sin retorno y parte de la tarea de los responsables de infraestructuras y tecnología será velar porque este viaje sea provechoso, seguro y, en caso necesario, con retorno.

Telefónica está alineada en este sentido con su cloud empresarial, que es abierta e interoperable.

Este tema será uno de los que se abordará próximamente en el HP Discover 2014, donde el organizador en su discurso de Cloud4Europe apuesta por la integración de las distintas nubes para conseguir una mayor eficiencia y competitividad empresarial. Telefónica, que participará activamente en el evento como ya contábamos en el blog, impulsa la estandarización cloud.

Imagen: Horia Varlan

Sobre el autor

Alejandro de Fuenmayor

Alejandro de Fuenmayor

Ingeniero de Telecomunicación y MBA, apasionado de la música, el deporte y la tecnología. Vivo en las nubes desde hace ya unos cuantos años. Convencido de que las TIC tienen que hacernos la vida aún más divertida.
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