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Innovación
7 de mayo de 2018

El emprendimiento de Bill Aulet: creatividad dirigida con los pies en el suelo

El emprendimiento de Bill Aulet: creatividad dirigida con los pies en el suelo

El emprendimiento de Bill Aulet: creatividad dirigida con los pies en el suelo

Escrito por , 7/05/2018

Si Bill Aulet visitara España yo lo recibiría en Barajas con una gran pancarta de bienvenida en la que pusiera: “Bill, we need you” que dejara bien claro cuánto lo necesitamos. Y es que no es una persona cualquiera, es el director del Centro para emprendedores del MIT, es decir, el núcleo del centro del mundo del emprendimiento, con perdón de Silicon Valley y de los magníficos Eric Ries, Ash Maurya o Steve Blank.

Hoy no puedo resistirme a escribir de Bill porque se merece estas líneas y muchas más. En realidad ya estuvo por aquí, en enero, y no pude verlo, en la presentación de la plataforma MIDE, un interesante ecosistema de innovación que pretende catapultar a Madrid como la cabeza de Europa en este tema. O sea, que excuso mi presencia con estas líneas. Y quiero referirme a dos de sus libros, ambos publicados por LID editorial, que se incorporan en un lugar de honor a mi biblioteca: “El workbook de la disciplina de emprender” (segunda entrega de su “Disciplina de emprender”) e “Impulso”. De este último ya escribió una compañera en este blog y creo que es el refuerzo ideal de su “Disciplina” llevado al intraemprendimiento. Me explico: en mis años de experiencia como profesor de emprendimiento en la Universidad Europea de Madrid en sus másters de innovación me he esforzado en transmitir esta operativa de proceso o de orden sistemático, que la magia de la innovación no está en la idea que impulsamos, sino que lo relevante es “el propio camino”. Pues bien, Bill me ha fascinado porque en su workbook sintetiza en 24 pasos el procedimiento y lo estructura. Ahora mi cabeza bulle tratando de encontrar una especie de teoría unificada que pudiera destilar todas las metodologías lean de un plumazo. Un esfuerzo pueril e insensato, aunque ya sé que todas giran en torno al mismo concepto del Canvas de negocio y a la validación organizada de los elementos de una startup. Para innovar de la manera más creativa, aunque parezca increíble y contradictorio, hay que tener los pies atados al suelo. Y que la cabeza vuele libre. Los aprendices de emprendedores (yo el primero) nos dejamos llevar por la emoción y solemos perder nuestros mejores momentos divagando. Pues bien, la sistemática de Bill ayuda a enfocar, organiza, señala los cuadros, las preguntas que hay que hacerse, el checklist o la relación completa de tareas… Todo ello me fascina porque aproxima el emprendimiento a la cocina, a lo Ferrán Adrià.

Emprender y cocinar necesitan de inspiración pero, más aún, requieren una buena receta y de una infraestructura de fogones con ingredientes frescos, así como mucho esfuerzo contrarreloj en el equipo. Emprender no es un arte en sentido estricto. No es un cuadro subjetivamente hermoso, como tampoco lo es cocinar. Es más bien una especie de creatividad dirigida con el objetivo de satisfacer al comensal en un caso o al cliente, en el otro, que son quienes decidirán impulsar o no nuestro sueño de startup. Por eso, desde el principio hay que concentrarse en ganar su corazón. Así es el proceso de Bill Aulet y así son sus 24 pasos, desde la propia razón de ser del equipo (la famosa misión/visión), pasando por la propuesta estratégica (esa ventaja competitiva que obsesiona al marketing tradicional), la definición del cliente y su modelo de adquisición, ventas y crecimiento. En fin, no pretendo con este post hacer un spoiler.

Pero con su libro en las manos no me dejan de venir a la cabeza las frases que continuamente repito en clase : “¡No olvidéis tener muy claro cómo vais a conseguir los clientes!” o “¡No tendréis vuestro modelo claro hasta no poder calcular este coste!”, y tantas cosas más… y es que usando los cuadros de Bill todo esto se contempla casi en modo piloto automático, como cuando recorremos una autopista y, alrededor, las señales nos indican qué hacer y cuándo llegaremos a la próxima estación de servicio.

El emprendimiento supera año tras año nuevas fases de madurez. Gracias a Bill Aulet creo que muchos estudiantes y muchas empresas le perderán el miedo a esto de lanzar sus ideas digitales al mundo olvidando el “esto no es para mí”, “acarrea mucho riesgo” o “que lo hagan otros”. Ahora, cuando la oportunidad pase a toda velocidad, estaremos preparados para subirnos en marcha y recorrer con seguridad esa autopista hacia la prosperidad.

Imagen: Alfonso

Sobre el autor

Félix Hdez. de Rojas

Félix Hdez. de Rojas

43 años. Vallisoletano. Ingeniero Superior de Teleco y MBA por ESADE. Profesor de emprendimiento digital en la UEM. Emprendedor, visionario y apasionado por las TICs. Creo en la transformación y en el gran valor que aporta la hiperconectividad y la IoT a nuestra sociedad de la información. Ya con muchos años de experiencia y cada vez con más ganas de aprender de todo un poco. Me siento un niño recién parido. Dispuesto a vivir nuevas aventuras: El marketing y los contenidos digitales... Quién quiera saber más que me pregunte. O que busque mi nombre en Google. ¡Ah!, también escribo: visitad mi eloterodelalechuza.com o mis novelas, Spanish Texas y Tempus Fugit Est.
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