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Innovación
17 de agosto de 2017

“De la fregona al Airbus”: la innovación como actitud

“De la fregona al Airbus”: la innovación como actitud

“De la fregona al Airbus”: la innovación como actitud

Escrito por , 17/08/2017

Mientras aprovechaba un poco las vacaciones de verano para leer y actualizarme en distintos temas, llegó a mis manos “De la fregona al Airbus” (LID Editorial), de Juli Capella y Antonio Monturiol Jalón. El título del libro en sí mismo ya es atractivo y, sin duda, llama la atención inmediatamente al lector interesado por los temas de innovación.

Innovación

En primer lugar hay que aclarar que, como indica acertadamente el subtítulo, la obra está concebida como una “guía” para entrepreneurs (e intrapreneurs) que se estén iniciando en el ámbito de la innovación. A ese público está dirigido, y es el que le sacará más rédito, y no tanto el investigador experto o quien haya estado mucho tiempo gestionando proyectos de innovación (aunque siempre se pueden extraer puntos de vista originales, como veremos).

La primera parte de la obra expone, brevemente, la visión personal que los autores tienen de la innovación. Hace poco comentábamos en otro artículo la visión de Luis Pérez Breva de la innovación como “resultado de un proceso”. En este caso, Capella y Monturiol definen la innovación como una “actitud”.

¿Por qué una actitud? Porque para los autores el éxito de la innovación depende mucho más de la personalidad del “inventor” o “investigador” que de los aspectos procesales. Es una forma de decir que si se selecciona a un grupo de investigadores apasionado, curioso y con una buena base técnica se pueden lograr resultados excelentes aunque los procesos internos no sean los óptimos. Dados los ejemplos que menciona el libro sería difícil discutirlo y es una aportación muy interesante.

En segundo término, define un atributo clave del investigador, que rompe muchos mitos y debería ser obligatorio tener en cuenta en los procesos de selección: la humildad. ¿Qué pasión puede poner una persona en investigar algo cuando cree saberlo todo? Una persona soberbia muchas veces cree que sus ideas son únicas y, muchas veces, ni siquiera se toma el trabajo de averiguar si alguien antes ha inventado lo mismo, con consecuencias tragicómicas y, sobre todo, mucho tiempo y dinero desperdiciado.

En tercer lugar, y muy importante: innovar no es obligatorio. Tomar la decisión de no volcar recursos personales o de una empresa en innovación es, muchas veces, una decisión consciente y acertada. Hay cientos de miles de empresas muy exitosas que no dedican ni un minuto a la innovación y no es porque sean ignorantes o partidarias del atraso de la humanidad. Es que no lo necesitan para generar riqueza y bienestar.

Sin embargo, la aportación más importante de la obra y su núcleo son los capítulos dedicados al tratamiento de la propiedad intelectual de las invenciones. Aquí se nota el enorme conocimiento de los autores en la gestión de patentes industriales. En ese sentido ésta es una obra casi imprescindible para introducirse en el tema de una forma sucinta (sin necesidad de leerse cientos de páginas de reglamentos y normas).

Solo echo en falta  al respecto -por buscar algo- que el libro apenas se refiera a la innovación en el ámbito de las tecnologías digitales o a la forma de proteger un “modelo de utilidad” en un negocio digital. No obstante, hay que recordar que la propiedad intelectual del software tiene mucha menor protección y que el ámbito de expertise de los autores es el industrial.

El libro incluye también los modelos de innovación de distintos países y se citan los casos de Alemania, EE. UU., China y España. En mi opinión, es demasiado negativo el juicio sobre el modelo español, lo que se contradice con la cantidad de innovaciones de impacto desarrolladas aquí y los sectores industriales en que España es líder mundial, como moda o turismo. Y eso dejando de lado los sectores “digitales”.

En el otro extremo, idealiza demasiado el modelo alemán o el americano, así como el impacto de la inversión declarada en I+D en los resultados de innovación. Aunque Alemania lidere una serie de sectores industriales relevantes o EE. UU. tenga dieciséis de las mejores veinte universidades del mundo, esto no quiere decir que la eficiencia de ese gasto sea mayor ni que en España no se valore la educación. También me parece un exceso decir que el éxito de China es un “peligro para el mundo”.

Finalmente, la obra termina con la muy interesante historia de Manolo Jalón. Sí, uno de los autores tiene genes de “inventor” por dos vías. Es sobrino tataranieto de Monturiol (el precursor del submarino) y nieto de Manolo Jalón, inventor de la fregona y paradigma de la innovación en España. El libro cuenta, con mucho cariño y admiración, algunos aspectos desconocidos de la vida del genial ingeniero. Y aporta material gráfico muy ilustrativo sobre el proceso de desarrollo y comercialización de uno de sus grandes inventos: la fregona (¿Sabíais que la ingeniería aeronaútica influyó en el diseño de la fregona moderna?).

En esta época donde todos buscan la “innovación disruptiva”, quizá convenga echar la mirada atrás al método de trabajo de Manolo Jalón. En realidad, éste nunca inventó una nueva tecnología, ni siquiera un producto o modelo de negocio disruptivo. Su verdadero talento fue mejorar el diseño básico de otros para resolver problemas de ingeniería que nadie pudo resolver antes, con un éxito descomunal. La fregona monocasco y el escurridor o la jeringuilla descartable de dos piezas son dos ejemplos de lo mismo, ampliamente explicados en el libro.

En resumen, una lectura muy amena e instructiva en algunos aspectos técnicos, que se acompaña de muy buen material gráfico. Su visión de la innovación ofrece un punto de vista diferente al de otras corrientes y creo que tiene su ámbito de aplicación en entornos pequeños o en “células” autónomas. También ofrece algunos ejemplos prácticos que ayudan a resolver problemas y a inspirar a sus lectores, los posibles futuros “inventores”.

Imagen: lassedesignen/shutterstock

Sobre el autor

Víctor Eduardo Deutsch

Víctor Eduardo Deutsch

Tengo veinticinco años de experiencia en gestión de empresas tecnológicas y he trabajado como consultor de grandes empresas en veinte países en Europa y América. Antes que en Telefónica trabajé en KPM Consulting. He sido profesor adjunto de la Universidad de Buenos Aires-UBA, coautor del programa ejecutivo en eProcurement para el Instituto de Empresa (Madrid) en 2003, investigador UBA y coautor de trabajos de inteligencia artificial, así como del Manual de desarrollo Empresario “Líderes del tercer milenio” y autor de numerosos artículos en medios de España y Argentina.
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