Comparte:
Innovación
9 de abril de 2018

Innovación, emprendimiento y el tsunami de inversiones tras la robótica inteligente

Innovación, emprendimiento y el tsunami de inversiones tras la robótica inteligente

Innovación, emprendimiento y el tsunami de inversiones tras la robótica inteligente

Escrito por , 9/04/2018

Ha llegado el tiempo en el que la robótica será inteligente o no será. ComText, desarrollado por el MIT, es un gran ejemplo de la magia de que ambas cosas se entremezclen. Se trata de un robot al que se pueden dar instrucciones, mediante lenguaje natural, para manejar unos brazos artificiales todopoderosos.

El robot entiende lo que alguien le dice con su propia voz: “Recoge la caja que te la acerco…”, como lo haría Alexa, el asistente virtual de Amazon, cuando le pedimos ahora que se apaguen las luces de casa, por ejemplo. ComText es capaz de entender el comando que pronunciamos y, lo más formidable, de asociar la situación actual con otras aparecidas anteriormente para poder realizar un mejor movimiento. Va aprendiendo orden tras orden del contexto del operador y, así, la coordinación va en aumento y se construye una colaboración fluida.

Y es que la robótica va mucho más allá de los exoesqueletos, los drones o cualquier otro artilugio con ruedas u orugas que se desplace o se mueva para facilitarnos la vida. Ahora lo diferencial y lo que la acerca a nuestras rutinas diarias es la inteligencia artificial. De esta forma, la robótica se conecta a muchas otras áreas innovadoras como la ciberseguridad, la fabricación aditiva, la visión artificial, big data, realidad virtual y aumentada o industria 4.0.

Pero hoy no quiero hablaros de algo que a alguno puede que le suene todavía a ciencia ficción, quiero hablar simple y llanamente de dinero, del dinero como indicador de que una industria es fructífera y prospera. Y cuando nos referimos a esta nueva industria que hará posible que innovaciones como ComText lleguen a nuestros hogares evidentemente también es preciso hablar de emprendimiento y, por tanto, de las inversiones que requieren las startups. ¿Pero cuánto dinero se invierte en robots y en sus afines?

La pregunta es compleja. Comenzaré con el informe MoneyTree Report de PwC y CB Insights y un sector clave: la inteligencia artificial. Pues bien, 2017 fue un año récord en inversión en este área con más de 5.000 millones de dólares solo en Estados Unidos. Hubo 444 acuerdos de inversión en startups, entre los que destacaron algunos realmente voluminosos (mega deals) en compañías muy interesantes, de las que pronto oiremos: por ejemplo, Lemonade, por 120 millones de dólares, Uptake technologies, por 117 millones de dólares, y Petuum, por 93 millones.

Además, 2017 experimentó un crecimiento enorme respecto a 2012 en su volumen total, ya que cinco años atrás las inversiones apenas alcanzaron la décima parte: 400 millones para todo Estados Unidos en lo referente a startups de inteligencia artificial. ¿Y qué ha sucedido para que se produzca esta fiebre inversora? Imaginad la tensión emprendedora a su alrededor y la necesidad de crear proyectos atractivos… Pero, sobre todo, si consideramos el capital riesgo, la inversión más relevante está asociada al vehículo autónomo y, en concreto, al vehículo autoguiado con 4.000 millones de dólares en 2017, que representa casi un 2,4 por ciento de la inversión global en emprendimiento en cualquier área que nos imaginemos y en escasamente ¡69 deals!

Estas cifras no contemplan además la propia inversión interna de las empresas (Toyota, junto a la empresa industrial Aisin Seiki, invirtió 2.800 millones de dólares en Toyota Research Institute-Advanced Development) o las compras, ya multimillonarias, de las empresas propias del sector de automoción (GM adquirió Cruise por 1.000 millones de dólares, Uber compró Otto por 680 millones, Ford pagó 1000 millones por Argo Ai project e Intel adquirió Mobileye por 15.300 millones. Por cierto que todas ellas mezclan robótica con las áreas anteriormente citadas de emprendimiento e innovación.

Es decir, podríamos hablar más que de un buen negocio, de que estamos ante un ingente saco de riqueza que se está construyendo. Si hubiéramos invertido 1.000 euros en robótica a principio de 2017 hoy habríamos ganado 470 euros y si lo hubiéramos hecho en 2016 ya tendríamos 880 euros más. Esto es lo que nos explica el índice ROBO Global Robotics & Automation que  mide el crecimiento del mercado de la robótica, automatización e inteligencia artificial. Es cierto que se trata de un índice muy joven (nacido en 2013) y muy volátil. Consta de una selección de 88 compañías elegidas de entre un grupo de 1.000, todas de los sectores líderes de aplicaciones de producción, logística, salud, impresión 3D, energía, seguridad y consumo, pero también empresas tecnológicas de computación, inteligencia artificial, integración y sensores.

En la actualidad invertir en robótica está prácticamente al alcance de cualquiera. Ya hay bastantes fondos ETF especializados, es decir, fondos cotizados en mercados secundarios, que se pueden comprar a través de nuestro banco. Con este post no os animo a hacerlo, tan solo os invito a reflexionar sobre el potencial de riqueza que hay detrás de todo esto y la evolución que nos queda por ver de las máquinas inteligentes.

Y hablando de todos estos sectores tan atractivos, hay una cita próxima con ellos en el calendario de eventos, en la que tendremos la oportunidad de tenerlos a mano y aprender más: será en el GREX18. Con Global Robot Expo Madrid se consolida como la capital de la robótica europea tras acoger, por tercer año consecutivo, las últimas innovaciones en estos ámbitos. Será los próximos 18, 19 y 20 de abril en IFEMA. Sin duda iré y algo me traeré en la mochila para compartir mi sorpresa con vosotros porque seguro que da para mucho que contar.

Puede que el desafortunado atropello mortal del vehículo autónomo en Tempe (Arizona) dilate los tiempos del robot inteligente pero, como habéis visto, el vehículo autónomo está ya en camino con este tsunami de inversiones y pronto llegará a los concesionarios y a nuestras vidas. Yo estoy deseando reservar uno.

Imagen: geralt/pixabay

Sobre el autor

Félix Hdez. de Rojas

Félix Hdez. de Rojas

43 años. Vallisoletano. Ingeniero Superior de Teleco y MBA por ESADE. Profesor de emprendimiento digital en la UEM. Emprendedor, visionario y apasionado por las TICs. Creo en la transformación y en el gran valor que aporta la hiperconectividad y la IoT a nuestra sociedad de la información. Ya con muchos años de experiencia y cada vez con más ganas de aprender de todo un poco. Me siento un niño recién parido. Dispuesto a vivir nuevas aventuras: El marketing y los contenidos digitales... Quién quiera saber más que me pregunte. O que busque mi nombre en Google. ¡Ah!, también escribo: visitad mi eloterodelalechuza.com o mis novelas, Spanish Texas y Tempus Fugit Est.
Ver todos sus artículos »