Comparte:
eHealth
5 de octubre de 2015

La cronicidad como cuestión de Estado y el papel de las TIC

La cronicidad como cuestión de Estado y el papel de las TIC

La cronicidad como cuestión de Estado y el papel de las TIC

Escrito por , 5/10/2015

En este blog ya nos hemos referido en distintas ocasiones a que la gestión de la cronicidad es el mayor reto al que se enfrenta el Sistema Nacional de Salud, con unos recursos económicos limitados y una población cada vez más envejecida. Sobre ello ahonda el informe Soluciones para la gestión de la cronicidad, elaborado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), que pretende llamar la atención sobre cómo hay que abordar este tema, que concluye “debe ser una cuestión de Estado”. Los datos son rotundos:

  • En España la mitad de la población, es decir, más de 20 millones de personas, sufre al menos una enfermedad crónica. Y, pasados los 65 años -se calcula que en 2025 los mayores de 65 años supondrán el 25 por ciento de la población-, tienen de media cuatro.
  • Somos el cuarto país de la OCDE con mayor esperanza de vida (en el último siglo los octogenarios se han multiplicado por 13) pero la calidad de vida no crece al mismo ritmo y este desajuste se traduce en un fuerte impacto en el gasto sanitario.
  • Las enfermedades crónicas en este momento ya copan el 80 por ciento del gasto sanitario (se estima, por ejemplo, que tres de cada cuatro visitas a los servicios de urgencia son realizadas por pacientes crónicos) y las previsiones señalan que en 2030 se duplicará la incidencia actual.

El estudio dedica especial atención a la insuficiencia renal crónica, una de las enfermedades que más recursos humanos, técnicos y farmacológicos requiere. Además, aumenta a un ritmo de entre el 5 y el 8 por ciento anual (en la próxima década se duplicará el número de afectados hasta llegar a los 100.000). La buena noticia es que entre un 40 y un 70 por ciento de la patología es parcialmente prevenible si se modifican hábitos, se cuida la alimentación y se controlan factores de riesgo. Se trata, por tanto, de una de las enfermedades sobre las que mejor se puede actuar mediante estrategias de prevención, educación sanitaria, asistencia multidisciplinar e interdisciplinar y en la que se ha demostrado que la incorporación de soluciones clínicas y tecnológicas innovadoras pueden ayudar a aportar calidad asistencial, al tiempo que reducen la carga asistencial y el coste socio sanitario.

Algunas conclusiones generales del informe de SEDISA son:

La cronicidad exige un rediseño del sistema sanitario.

Las TIC son el soporte del cambio organizativo y cultural en la gestión y en los procesos, por su capacidad para vertebrar la información de los pacientes y el sistema. Pero la implementación de un sistema sanitario basado en las TIC supone asumir el reto de la interoperabilidad en todas las CC. AA.

– Los sistemas sanitarios interconectados e interoperables permiten una visión longitudinal basada en los itinerarios asistenciales de las personas, no en los de los departamentos de hospitales o centros.

– El rediseño del sistema debe basarse en esa continuidad asistencial, la promoción de la salud y la prevención primaria.

– Las políticas de prevención exigen proactividad por parte del sistema y de los pacientes, que deben tomar las riendas de su salud. Para ello es esencial formarse en el autocuidado, cumplir con la adherencia terapéutica a los tratamientos y, en definitiva, ser responsable con el uso que se hace de los recursos del sistema sanitario. Además del paciente empoderado, otros ejemplos son las escuelas de pacientes o el creciente papel de las asociaciones de pacientes como interlocutores.

– Es necesario explotar el potencial de las TIC (eficacia y eficiencia). En el informe, por ejemplo, se califica como fundamental el uso de la teleasistencia y el concepto de domicilio como lugar terapéutico, que puede aportar altas prestaciones a bajo coste y un uso eficiente de los recursos disponibles, frente al hospitalocentrismo.

– La innovación es un camino para mejorar la calidad del Sistema de salud y su eficiencia, siempre que ésta responda a criterios de calidad, esté basada en la evidencia científica y pueda ser evaluada. En este sentido, el informe recoge la necesidad de implantar una verdadera cultura evaluativa que incluya no solamente parámetros económicos, sino también clínicos y de calidad y de percepción de pacientes.

– Y aboga, como ya recogía el Informe “Análisis de la eSalud en España”, por nuevos modelos colaborativos entre la industria farmacéutica y tecnológica y la Administración.

Imagen: torbakhopper

Sobre el autor

Mercedes Núñez

Mercedes Núñez

Licenciada en Periodismo y Máster por la Universidad Complutense de Madrid. Responsable del blog A un clic de las TIC, en el que escribo habitualmente; colaboro también en Con tu negocio y Think Big. Mi especialización en periodismo tecnológico empezó en ABC Informática - el primer semanario español TIC. Llevo quince años en Telefónica haciendo comunicación corporativa (relación con los medios, web, revista PULSO -impresa, digital y para tablet-, redes sociales...). Con anterioridad trabajé en distintos medios de comunicación (prensa, radio y televisión). Mi mayor afición es la equitación
Ver todos sus artículos »