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Empresa Digital
7 de agosto de 2018

El dragón de la inteligencia artificial y su implantación en las empresas españolas

El dragón de la inteligencia artificial y su implantación en las empresas españolas

El dragón de la inteligencia artificial y su implantación en las empresas españolas

Escrito por , 7/08/2018

No cabe duda de que la inteligencia artificial es un elemento estratégico para la transformación de los negocios, que ofrece enormes beneficios empresariales.

Dado su potencial, muchas empresas de toda Europa sienten la necesidad de subirse a este carro tecnológico y lograr dichas mejoras. Piensan, sobre todo, que la inteligencia artificial puede ofrecer una mejor comprensión y relación con el cliente, tanto a la hora de elegir las estrategias de ventas como para implementar el marketing adecuado.

Así mismo, resulta una gran aliada en asuntos tan críticos como la detección y prevención del fraude en finanzas o la automatización de la cadena de suministro, entre otros. Plantea, en definitiva, áreas de mejora en las que muchas empresas ya están trabajando, entre ellas las grandes empresas españolas, que consideran esta tecnología “enormemente relevante para su futuro”.

Según un estudio de Fujitsu y la consultora Pierre Audoin Consultants, el 17 por ciento de estas empresas considera estratégica la implantación de la inteligencia artificial en sus negocios. No es mal número, sobre todo si tenemos en cuenta que este porcentaje incluye a algunas de las principales compañías de nuestro país.

Pero, más allá de los fríos y a veces mareantes números, lo que resulta innegable es la realidad de la inteligencia artificial. Como explicaba en un post anterior, se trata de una nueva herramienta y, como tal, será necesario aprender a usarla (en los negocios y en nuestra vida cotidiana) hasta conseguir que se convierta en la gran ayuda que puede ser.

Lógicamente no va a ser fácil: a las cuestiones legales, de cumplimiento normativo y de orden regulatorio se une la desconfianza del usuario, como suele ocurrir ante lo novedoso. Y en este caso el recelo es aún mayor porque la herramienta de la que estamos hablando es “inteligente”. Y al usar esta palabra estamos rozando un concepto que creemos (con el permiso del Sr. Turing) que se trata de algo casi exclusivamente humano.

Surge entonces la duda: ”¿Y voy a tener que usar una herramienta que piensa?, ¿va a tomar decisiones por sí misma entonces?”. No se trata solo de que la inteligencia artificial abra un campo muy nuevo desde el punto de vista legal, sino que también afecta a la cultura empresarial.

Pero son retos que afrontaremos en los próximos años porque la inteligencia artificial estará cada vez más presente en distintos ámbitos (Movistar Home es un ejemplo) y nos resultará cada vez más cercana. Las empresas españolas y europeas -y no digamos ya las americanas y asiáticas- van a hacer un gran esfuerzo para desarrollar, integrar y aplicar las diferentes herramientas, algoritmos, técnicas y programas que engloban los conceptos inteligencia artificial, procesamiento del lenguaje natural, machine learning, deep learning, bayesian networks, etc.

Y, en mi opinión, todo ese esfuerzo se hace fundamentalmente por dos motivos: uno, porque la innovación, que no cesa, nos lanza a los nuevos paradigmas y aquellas compañías que no lo hagan estarán demodé, out, periclitadas… Y dos, porque se espera que haya un tremendo retorno de la inversión, que sea una fuente casi ilimitada de ahorros, mejoras, ventajas y nuevos ingresos.

Los marinos antiguos decían “Here be dragons”, que venía del aún más antíguo Hic sunt dracones para referirse a los territorios inexplorados. Pues bien, la inteligencia artificial es uno de estos territorios, nos corresponde descubrirlo adecuadamente, provistos de una sana cordura y de un objetivo claro, porque la tecnología sin control -y me considero muy tecnólogo-, como la velocidad, no vale para nada.

Imagen: kellepics/pixabay

Sobre el autor

Manuel García Gil

Manuel García Gil

Ingeniero técnico industrial (electrónica industrial y automatización), con eMBA en dirección de empresas. Llevo en el sector TI desde el año 2000 que me incorporé a Nortel, después pasé por Dominion, Cisco, Alien Vault y Colt. En la actualidad trabajo en venta especialista global de cloud en Telefónica, desde donde presto soporte a multinacionales para desarrollar oportunidades multipaís con la propuesta de valor de Telefónica en la nube
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