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Innovación
30 de junio de 2015

Los medios de pago, un paisaje en movimiento

Los medios de pago, un paisaje en movimiento

Los medios de pago, un paisaje en movimiento

Escrito por , 30/06/2015

Este mundo en que vivimos está en un punto de inflexión brutal. Según estimaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, a finales de 2015 habrá en todo el planeta 3.200 millones de usuarios de Internet, de los que 2.000 millones corresponderán a países en vías de desarrollo. Esta explosión, favorecida por la penetración del móvil, está transformando la forma en la que vivimos y nos relacionamos.

“La innovación llega cada vez más rápido, lo que no deja de ser apasionante porque tenemos muchas oportunidades por delante”, afirmaba Javier Rodriguez Zapatero, director general de Google para España y Portugal, el pasado 24 de junio en el evento de presentación del informe sobre Medios de Pago elaborado por el Centro del Sector Financiero de PwC e IE Business School.

Durante el citado evento se presentaron las tendencias más relevantes del sector, y algunas de las figuras más destacadas de España debatieron sobre la situación actual y el futuro que nos espera. Éste es el resumen de los mensajes más relevantes que se trasladaron.

Parece claro que el momento de disrupción en el sector financiero ha llegado, empiezan a aparecer diferentes modelos de negocio de la mano de las nuevas empresas “surgidas de un garaje”, así como desde otros sectores (fabricantes de dispositivos, empresas tecnológicas, etc.) que amenazan a la banca. La pregunta es, ¿cómo capturar esta disrupción?, ¿cuáles son las tendencias realmente relevantes?

La banca está empujando sus líneas de capital de riesgo en un intento de responder y anticiparse a esta situación, con inversiones millonarias en diferentes startups relacionadas con el sector financiero. Si echamos la vista atrás, la experiencia de hace 15 años durante la burbuja de las puntocom puede dar indicios de que esta gran inversión en FinTech (Financial Technologies) no necesariamente provocará a corto plazo un cambio radical, ya que la “mortandad” de las startups es muy grande. Entre otros motivos, porque los bancos son instituciones que reaccionan a esas amenazas, mediante regulación, pero también evolucionando sus propias capacidades. Ya lo están haciendo grandes bancos como BBVA o Santander, entre otros, abanderados de la digitalización y tansformación digital.

Dentro de este sector, los medios de pago son probablemente el elemento que más puede alterar el statu quo porque los usamos todos los días. Una hipoteca no va a ser el elemento disruptor, ni los fondos de inversión… interactuamos pocas veces con ellos. Además, los medios de pago condicionan los saldos de las cuentas; si los bancos perdieran el control sobre este aspecto, perderían también la información vital de cómo sus clientes utilizan el dinero.

Evitarlo implica cambiar el foco de la estrategia: el cliente es el jefe, quien tiene capacidad de prescripción, comparación e influencia. Y no olvidemos algo muy importante: el cliente no quiere pagar, quiere lo que viene después, algo que apuntaba Paloma Real, directora de Desarrollo de Negocio de Mastercard para España y Portugal.

Pero como dijo Steve Jobs, la mayoría de las veces el cliente solo sabe lo que quiere cuando se lo enseñas. Y no sólo no tiene una percepción clara de la tecnología y las opciones disponibles en la actualidad (Paypal, aplicaciones móviles, tarjetas virtuales, etc.) sino que se ve rodeado de nuevos actores (fabricantes de móviles, retailers, compañías tecnológicas…) que sumar a los tradicionales bancos, marcas de tarjetas y operadores de telecomunicaciones.

Surgen gigantes con alcance global como Alipay, despuntan regiones como África o Asia liderando la adopción del pago con el móvil, evolucionando directamente desde el pago con efectivo sin pasar por las tarjetas y se consolida el interés por tecnologías disruptoras como las monedas virtuales.

Cambio orientacion producto-cliente

 Fuente: informe sobre Medios de Pago elaborado por el Centro del Sector Financiero de PwC e IE Business School

Centrándonos en el pago con el móvil, desde hace años vivimos la guerra de los wallets entre bancos, operadores y empresas como Google o Apple, entre otros. Todos quieren atraer al usuario a su propia aplicación de pago, para disponer así de información sobre sus transacciones y hábitos de uso que les permita aportar valor añadido (publicidad, financiación, ventas cruzadas, etc.).

Mientras tanto los usuarios están esperando una solución que les aporte más de lo que tienen, no sólo realizar de forma sencilla el pago, eso ya lo hacen con efectivo o tarjetas. Esperan gestionar también las entradas del cine, las tarjetas de embarque del avión, los cupones y descuentos… de forma transparente, intuitiva, con la misma app.

Lamentablemente todavía no hemos conseguido ofrecer ese win-win, lo que explica que poca gente pague con el móvil pese a que éste ha sustituido ya de forma natural en nuestra vida muchas otras funcionalidades (agenda, reloj, cámara, GPS…). Y no será por falta de ganas… algunos llevamos años intentándolo. El primer servicio de pago con el móvil en España, Mobipay, se lanzó en 2001.

Como destaca Ignacio Bañón, responsable global de medios de pago en BBVA, hay dos hitos especialmente relevantes en los últimos tiempos que pueden romper esta dinámica:

  •  Google incorpora en 2013 la tecnología HCE (Host Card Emulation) en Android, lo que habilita el desarrollo de apps que gestionan pagos con tarjeta sin utilizar la SIM como elemento seguro donde almacenar esta información. Bancos como BBVA o Bankinter, entre otros, basan su estrategia en esta modalidad de pago con NFC.
  • Apple lanza en 2014 Apple Pay, su solución de pago con el móvil, consiguiendo en muy poco tiempo una gran penetración: 700 entidades financieras adheridas, más de 200.000 puntos de venta, y la gestión de dos tercios de las transacciones contactless en Estados Unidos.

Estos gigantes han ayudado mucho a despejar las incógnitas en cuanto a estándares. Por ejemplo, ya no existe debate sobre si NFC sí o NFC no (las siglas, Near Field Communication, derivaron en un momento a Not For Commerce por las dudas que se trasladaban sobre su uso). Y han fijado un listón de usabilidad muy alto para sus competidores.

No hay que olvidar que las soluciones de Google y Apple se construyen sobre la base que proporcionan las marcas de tarjeta y los sistemas existentes, adaptando así de forma transparente para el usuario los pagos mediante nuevas tecnologías, por ejemplo, usando los TPVs existentes. Pero tienen que adaptarse a la legislación, normas y limitaciones a las que se ven obligados los actores tradicionales. Algo que en Europa es especialmente complicado y no será fácil, por tanto, trasladar directamente su modelo desde Estados Unidos.

Sin duda el momento actual es apasionante: los bancos tienen los clientes y el know how. Las tecnológicas, soluciones arrolladoras y escala, así como músculo económico. Los retailers, la propuesta de valor y el contenido. Y el cliente, el poder de decisión. Habrá que esperar a ver cómo se inclina la balanza. El riesgo para los actores establecidos es convertirse en una commodity, perder la capacidad de ofrecer valor al usuario, y acabar desapareciendo.

Me quedo para acabar con una frase de Javier Rodriguez Zapatero que describe la actitud a adoptar tanto en este sector de los medios de pago como en cualquier otro: hay que tener una saludable falta de respeto por lo imposible. ¿Quién dijo miedo?

Imagen: Inspiring/shutterstock

Sobre el autor

Jorge Ordovás

Jorge Ordovás

Especialista en desarrollo de servicios TI, con más de 20 años de experiencia. Actualmente trabajo en el área de Innovación de Telefónica como corresponsable del Centro de Competencia de Blockchain, además de colaborar con Wayra y otras áreas de Telefónica. Me eligieron en 2017 en el Top 10 Influencers del sector Blockchain, así que te puedes hacer una idea de la temática sobre la que escribo compulsivamente...
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