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Empresa Digital
20 de septiembre de 2017

Gestión TI, una sopa de letras

Gestión TI, una sopa de letras

Gestión TI, una sopa de letras

Escrito por , 20/09/2017

Es curioso el mundo de las Tecnologías de la Información (TI). Cuando hablamos de data centers, la primera reacción es pensar en servidores ultra planos y veloces, discos de datos extra rápidos, firewalls con inteligencia artificial… Y sí, es cierto, para construir servicios TI se requieren elementos tecnológicos avanzados. Pero para que estos dispositivos proporcionen un buen servicio al usuario final es necesario implantarlos de un modo correcto, gestionarlos de forma que se asegure la calidad de servicio esperada y tenemos que ser capaces de asegurar la calidad de los datos que almacenan y establecer mecanismos de recuperación ante posibles problemas.

Por tanto, una correcta gestión de las TI es importantísima. Sin ella, el dinero invertido en dispositivos hardware y software podría utilizarse mal o perderse. Por hacer una analogía con el mundo del fútbol, es posible tener grandes jugadores pero sin un equipo de gestión formado por entrenador y preparador físico, para el presente, y un director deportivo, para planificar el futuro, el club no rendirá al cien por cien.

La gestión de las TI se basa en personas, herramientas y en procesos/metodologías. Respecto a estos últimos, tenemos que reconocer que los anglosajones son unos maestros. Son capaces de escribir en un libro lo que dicta el sentido común (sí, los procesos al final se basan en el sentido común), darle un nombre bonito y cobrar al resto del mundo para que nos certifiquemos en los mismos. Si en España tuviéramos esa habilidad ya habríamos puesto en marcha el WPC (Wine Production Certificate), el OOS (Olive Oil Standard) o, por qué no, el PSM (Party Success Method) y estaríamos cobrando al mundo para que aprendieran a hacer buen vino, un aceite de calidad o a organizar fiestas imponentes.

Las metodologías de gestión al final introducen en el día a día de las TI un montón de palabras, en su mayoría inglesas, que nos permiten entendernos a los profesionales del sector. En la siguiente sopa de letras aparecen doce de ellas. Si sois capaces de encontrar diez o más términos, sois expertos, entre cinco y diez, entendidos, y si no llegáis a cinco es que estáis empezando en esto de las TI (la solución, al final del post).

Existen muchas metodologías y certificaciones que nos ayudan a mejorar la gestión de las TI. En esta ocasión quiero destacar las tres que considero que contribuyen más al buen hacer de los profesionales de las tecnologías de la información:

ITIL (Information Technology Infrastructure Library) es una biblioteca de las mejores prácticas de gestión TI, que se origina en los años 80 para poner orden en la gestión de los servicios TI de la administración británica y, por ende, en las empresas privadas. Las buenas prácticas definen los procesos para entregar, mantener y evolucionar los servicios TI. En los libros ITIL se definen conceptos como el incidente, el problema, un cambio… Esta biblioteca ha ido evolucionando, transcendiendo el alcance inicial del Reino Unido, y ya está en su versión 3.0. Actualmente existen distintos niveles de certificación personales, desde el de Fundamentos hasta el Master. En mi opinión, la certificación de Fundamentos la deberían tener todos los profesionales del sector TI, porque confiere una visión 360º de lo que supone la gestión TI. En el ámbito empresarial, la certificación en ISO 20.000 se basa en las buenas prácticas de ITIL e indica un elevado nivel de madurez de la gestión de los servicios TI.

PMI (Project Management Institute) (www.pmi.org) es una institución americana nacida en 1969 que define y documenta los aspectos que es necesario tener en cuenta para llevar a buen puerto la gestión de proyectos, para lo que crea una serie de estándares. En el fondo lo que se hace es otorgar a la gestión de proyectos la consideración de una profesión y buscar la excelencia en la práctica de la misma. Para mí esto es algo muy meritorio, porque la gestión de proyectos carecía de un referente formativo. Una vez más, el sentido común recopilado en un libro. Esta metodología se aplica para la ejecución de cualquier tipo de proyecto, no sólo de TI. Según la experiencia y el campo de los proyectos que se quiera abordar, PMI entrega distintas certificaciones. En mi opinión la más interesante es la PMP (Project Management Professional), que certifica a alguien como profesional con experiencia en la gestión de proyectos, con la formación necesaria y que conoce los pasos para conseguir el éxito del proyecto.

ISACA es una organización americana que nace en 1967 para centralizar y estandarizar la información necesaria para las auditorías y controles de los sistemas informáticos. Con el paso del tiempo se ha ampliado su alcance hasta convertirse en un referente en el gobierno, control, seguridad y auditoría de los sistemas de información. Centrada en el mundo de la seguridad TI, ampara un conjunto de certificaciones. Todas son interesantes, pero destacaría el CISA (Certified Information Systems Auditor) que proporciona una visión muy interesante de los componentes de los sistemas de información, con especial énfasis en los mecanismos de control.

Un denominador común de todas estas certificaciones es que su renovación es necesaria al cabo de cierto tiempo y, para ello, se tienen que conseguir una serie de créditos por formación, prácticas, etc. Por ejemplo, la escritura de este post me permitirá ganar créditos para la renovación de mi PMP y de mi CISA.

Además de estas tres que he mencionado existen muchas más, como CMMI para el desarrollo y mantenimiento software, APMP para la generación de propuestas de oferta ganadoras, etc.

No quiero despedirme, por supuesto, sin daros la solución a la sopa de letras. Las palabras que aparecen son: quality, capacity, SLA, ITIL, RTO, PMP, RPO, risk, problem, scope, incident, service. ¡Comentadme cómo os ha ido la prueba!

Imagen: braetschit / pixabay

Sobre el autor

Julio Mestre Valdés

Julio Mestre Valdés

Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Valencia y proyecto de fin de carrera en el Politécnico de Torino. Actualmente lidero ofertas de externalización TIC para los grandes clientes de Telefónica. Entre mis aficiones están el deporte, la lectura y ver series de televisión (cómo no, en Movistar+).
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