Síguenos:
Transformación Digital
29 de abril de 2016

El trabajador digital, un reto para las empresas

El trabajador digital, un reto para las empresas

El trabajador digital, un reto para las empresas

Escrito por , 29/04/2016

Es un hecho que la mayoría de los niños que hoy cursan primaria trabajarán cuando sean adultos en empleos que aún no existen, pero sobre todo (y éste es el cambio más radical) lo harán de una forma muy distinta a como lo hacen sus padres en la actualidad, sea cual fuere su profesión. El impacto de la denominada cuarta revolución industrial va más allá de la desaparición de determinado tipo de puestos y la aparición de nuevas oportunidades. La digitalización implica una transformación profunda no sólo del modelo productivo, sino de la forma en la que concebimos nuestro desempeño profesional, y éste es uno de los principales retos a los que se enfrentan actualmente las empresas.

Nace un nuevo empleado, el trabajador digital, un individuo que desarrolla su actividad en un entorno móvil y precisa potentes herramientas de colaboración para desenvolverse en una maraña de datos en la que el 70 por ciento de la información es desestructurada y gestionada por usuarios finales. Todo un reto para los departamentos de Tecnologías de la Información cuyo foco de actividad pasa del ordenador y la red corporativa al tratamiento global de una información a la que los empleados acceden en cualquier momento, desde cualquier lugar y a través de distintos dispositivos. Éste fue el tema de reflexión propuesto por IDC el pasado 31 de marzo en una jornada que se centró en El nuevo puesto de trabajo: colaboración en entornos móviles.

El evento comenzó con un interesante debate sobre “Tendencias e impacto de la colaboración y la movilidad en el puesto de trabajo”, en el que los contertulios dieron voz a distintos puntos de vista, tanto desde el plano de la empresa, como de la Administración Pública y los propios empleados, con especial atención a las necesidades del segmento más joven, nacidos ya en la era digital. Su experiencia en proyectos de transformación acometidos por sus respectivas empresas permitió adelantar una serie de aspectos clave que fueron más tarde refrendados y ampliados por las distintas ponencias:

  • Estudios de IDC apuntan que un trabajador invierte el 25 por ciento de su tiempo en buscar y analizar información. No disponer del dato adecuado en el momento preciso tiene un coste de oportunidad no despreciable. El empleado se siente frustrado por el bombardeo de información a través de distintos canales que percibe como una carga de trabajo adicional más que como una ayuda. Un proyecto de transformación tecnológica que habilite herramientas de colaboración efectivas redunda directamente en un incremento de la productividad y la eficiencia, que justifica en sí mismo el retorno de la inversión a corto plazo.
  • El cambio fundamental no se produce tanto en el puesto de trabajo entendido como un espacio físico, dispositivos o herramientas, sino en las formas de trabajo que han de ser más flexibles y esencialmente móviles.
  • Gestionar eficazmente la información desde distintos canales y a través de distintos dispositivos es esencial tanto en los procesos de toma de decisiones como en el contexto de una cultura colaborativa, donde el poder no resida en silos de información, sino en la posibilidad de compartir datos relevantes en tiempo real.

Más allá de las herramientas tecnológicas, el cambio es esencialmente cultural y debe ser potenciado desde la Dirección, con especial atención a los mandos intermedios, dentro de jerarquías planas. La participación activa de la propia plantilla en el diseño e implantación de soluciones colaborativas, ya sea en forma de Intranets, foros, videoconferencias o comunidades de conocimiento, constituye un factor de éxito tan determinante como cuidar la experiencia de usuario en la gestión de información desde un punto de acceso unificado.

  • La implicación del departamento de Recursos Humanos es esencial para la gestión del cambio, debe promover fórmulas de gestión por objetivos y evaluación del desempeño que faciliten el trabajo en remoto y la conciliación del trabajo con las aspiraciones personales del empleado. Los modelos de control presencial serán residuales en un contexto de economía digital y globalizada.
  • En los próximos ocho años el 78 por ciento de la fuerza de trabajo estará constituida por millennials y, tras ellos, se incorporará al mercado laboral la denominada “generación Z”, nacida ya en el siglo XXI. En uno y otro caso la tecnología constituye su entorno natural de relación. Estos jóvenes exigen modelos de trabajo flexibles que les permitan compatibilizar trabajo y formación continua, al tiempo que demandan herramientas de colaboración en tiempo real. Son esencialmente “seres sociales” y, al compás de sus expectativas y de los cambios acaecidos en el modelo educativo, la propia universidad se está transformando, abogando por fórmulas de aprendizaje interactivo, mediante soluciones de “gamificación” y simulación como refuerzo de la actividad docente y discente.
  • La transformación del puesto de trabajo trasciende el ámbito de la empresa privada para alumbrar un nuevo empleado público digital. Al compás de iniciativas europeas en este sentido se busca potenciar no sólo conocimientos, sino sobre todo habilidades focalizadas en una gestión eficaz de la información, dentro de un marco ético que respete la propiedad intelectual.
  • El nuevo puesto de trabajo implica también una gestión del espacio innovadora, que propicie la colaboración entre equipos, sin ignorar criterios de sostenibilidad y eficiencia energética, cada vez más importantes para las oficinas del siglo XXI.

A lo largo de la jornada se constató el avance de lo que IDC ha bautizado como Tercera Plataforma, que alude a la confluencia de avances tecnológicos (cloud, movilidad, redes sociales y big data) con cambios económicos y demográficos para generar un escenario de trabajo radicalmente distinto al que hoy conocemos. Nace un nuevo empleado hiperconectado que aspira a disponer en el ámbito profesional de las herramientas de uso cotidiano en su vida privada. Con ello surge un nuevo reto para la empresa, responsable de propiciar modelos de trabajo y entornos colaborativos seguros que se desarrollarán al compás de la evolución de la propia sociedad del conocimiento.

La transformación digital en todos los ámbitos avanza con paso firme, de la mano de soluciones que ya son realidad y repercuten directamente en mejoras del time to market y en los propios procesos de toma de decisiones. Sobre cuáles son las tendencias tecnológicas que más afectaran al puesto de trabajo escribirá en breve mi compañero José Carlos Martin Marco, con quien tuve ocasión de compartir la jornada.

Sobre el autor

Carmen Menchero de los Ríos

Carmen Menchero de los Ríos

Profesionalmente siempre he ejercido en el ámbito de la gestión documental y soluciones de ECM, en distintas instituciones públicas y privadas. He publicado algunos trabajos sobre el sector editorial, víctima de una pasión por el libro que se gestó en los cursos de doctorado y que me llevó a licenciarme años después en CC. de la Documentación. Actualmente trabajo en Sistemas de Información desarrollando aplicativos de gestión documental. Me interesa todo lo relacionado con cultura digital... además de viajar, algún deporte y, sobre todo, pasar el mayor tiempo que puedo con mi gente.
Ver todos sus artículos »