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Transformación Digital
21 de enero de 2019

La batalla por llevar la productividad a la nube en 2018: Microsoft contra Google

La batalla por llevar la productividad a la nube en 2018: Microsoft contra Google

La batalla por llevar la productividad a la nube en 2018: Microsoft contra Google

Escrito por , 21/01/2019

Tras un año contando en Linkedin las diferencias entre Office 365 y G-Suite, creo que es el momento de recapitular y analizar la evolución de ambas herramientas a lo largo de 2018, y de anticipar lo que creo que va a ocurrir durante 2019 en esta interesante carrera que estamos viviendo.

En este desafío, Google se ha empleado a fondo para convertir G-Suite en un digno rival de Office 365, incluso para empresas grandes. Su evolución ha sido notable y destacan los siguientes avances en capacidades empresariales:

Además de todo esto, Google ha incorporado gran cantidad de nuevas capacidades de administración y nuevas funcionalidades de usuario en G-Suite, que podéis consultar en su blog.

Todo ello les ha servido para duplicar el número de empresas que paga por G-Suite. En tan solo dos años han pasado de dos a cuatro millones que superan los cuatro billones americanos de dólares en facturación, lo que representa casi el 4 por ciento del total de ingresos de Google. En cuanto a clientes, en España es muy conocido el caso de BBVA, pero no es el único, ya han plantado su bandera en algún cliente de casi todos los sectores de actividad. En registros públicos de correo se puede ver que hay otros relevantes como la aseguradora Ocaso, empresas de distribución como Carrefour o Alcampo, cadenas hoteleras como RIU o H10 Hoteles y empresas de medios como la agencia EFE o Europa Press.

En conclusión, en 2018 Google ha actualizado G-Suite con las funcionalidades que le demandaban las grandes empresas, y esto le ha permitido alcanzar entre un 10 y un 15 por ciento de este mercado, según mis propias estimaciones.

Microsoft, mientras tanto, no se ha quedado parado, y ha reportado ingresos por valor de 9.800 millones de dólares en su división de productividad y procesos para el primer trimestre de su año fiscal 2019. Si tenemos en cuenta que esta división incluye Office 365, Linkedin y Dynamics 365 y que estas dos últimas superan los 1.000 millones de dólares de ingresos, estimo que los ingresos de Office 365 rondarán los 7.300 millones de dólares, es decir, rozan los 30.000 millones de dólares anuales si suponemos un ingreso similar en todos los trimestres del año. Esto equivale a más del 25 por ciento de todos los ingresos de Microsoft, lo que lo convierte en uno de sus negocios principales y, por tanto, en una de sus áreas estratégicas. El esfuerzo de Microsoft en los últimos años para llevar a sus clientes a Office 365 le ha permitido multiplicar casi por tres el número de usuarios activos desde 2016 hasta terminar 2018 con 155 millones de usuarios activos.

Fuente: Datos oficiales publicados por Microsoft

Supongo que os habréis dado cuenta de que no hay forma de comparar el volumen de usuarios entre uno y otro, ya que cada uno habla de magnitudes diferentes  pero voy a intentar hacer la comparación, aunque con mucho margen de error. Suponiendo que la media de usuarios por empresa de G-Suite es de 11 (lo he estimado a partir de los ingresos declarados y un ARPU estimado de 8$ por usuario y mes), estaríamos hablando de que Google tiene unos 44 millones de usuarios de pago. Esto daría un reparto del 78 por ciento para Microsoft y un 22 por ciento para Google en el mercado de la productividad cloud.

En cuanto a funcionalidades, Office 365 ya tenía a principios de 2018 la gran mayoría de las que ha implementado G-Suite, por lo que se ha dedicado a desarrollar Teams como su gran centro de colaboración, con una filosofía similar a la de Slack, al agregar casi todos los módulos que proporciona Office 365, y sustituyendo a Skype for Business como herramienta de chat, vídeo, reuniones virtuales e incluso como centralita en la nube, aunque esto último todavía tiene que madurar. Y lo ha hecho simplificando enormemente la arquitectura que tenía Skype, que complicaba mucho su administración. Microsoft ha promovido activamente que sus clientes de Office 365 adoptaran Teams, con bastante éxito si tenemos en cuenta que a finales del año pasado la compañía reportaba que 329.000 empresas ya lo usan. No deja de sorprender que reporten el número de empresas y no el número de usuarios activos como hacen con Office 365, lo que daría una idea de la penetración real. Lo cierto es que en Telefónica, por ejemplo, se usa mucho y es una herramienta que yo echaba en falta en Office 365 porque unifica todos los puntos de información que en Office 365 tienden a dispersarse (Groups, Sharepoint, One Drive, Skype, PowerBI,…). Además, me parece una de las principales ventajas funcionales con respecto a G-Suite.

Aparte de la evolución de Teams, Microsoft ha implementado un montón de pequeños cambios en Office 365, que podéis consultar en el siguiente enlace. Me gusta la posibilidad de limitar el reenvío de una convocatoria de reunión a los convocados, la capacidad de insertar imágenes 3D en las presentaciones de Power Point, o la optimización de las funciones de búsqueda (BUSCARV y BUSCARH para los amigos) en Excel.

Dicho todo esto, ¿qué va a ocurrir en 2019? Creo que G-Suite ha alcanzado un nivel de madurez suficiente para ser una alternativa a Office 365, algo que es bueno también para evitar que Microsoft se acomode. Seguiremos viendo una evolución muy rápida en ambas plataformas de colaboración, probablemente más rápida en G-Suite porque, al estar basado en tecnología web, su desarrollo es más veloz que el de Microsoft, que tiene que implementar los cambios en su versión web y en sus clientes pesados para todas las plataformas.

En cuanto al mercado, veremos que el 10 por ciento de empresas que todavía no han evolucionado sus herramientas de colaboración a la nube lo hará y la mayoría de ellas se planteará ambas opciones antes de tomar la decisión. Probablemente la mayoría optará por Office 365, ya que Microsoft aprovecha bien sus acuerdos con los clientes y hay pocas compañías que no compren licencias de Windows y de Office para los PC de sus empleados. Por eso, Microsoft está promoviendo una nueva licencia denominada Microsoft 365 que empaqueta las licencias de Windows en modo suscripción, Office 365 y EMS, que es su paquete de seguridad. Así, vincula las licencias de Windows con las de colaboración cloud y cierra las puertas a Google.

Sin embargo, por fin existe una alternativa viable que, además, obliga a un cambio radical en la forma de trabajar, algo que en muchas organizaciones se considera muy deseable en el entorno tan cambiante en el que vivimos. También creo que asistiremos a  migraciones de uno a otro entorno, ya sea por motivos económicos, descontento con el proveedor o simplemente como cambio.

Y para terminar me mojo y dentro de un año veremos si acierto: creo que Microsoft seguirá creciendo a un ritmo similar al actual y terminará 2019 rozando los 200 millones de usuarios activos y que Google conseguirá doblar sus cuatro millones de empresas. 2020 será ya otra historia, con un mercado casi saturado, en el que los principales movimientos serán crecimientos debidos al aumento de trabajadores con acceso a un buzón de correo corporativo y trasvases entre ambas plataformas. ¿Cómo lo véis vosotros?

Sobre el autor

Juan Delgado Díaz-Pache

Juan Delgado Díaz-Pache

Matemático e Informático, ahora realizo labores de Marketing en el turbulento mundo de las entidades financieras. Mi recorrido por las áreas de sistemas e I+D de Telefónica y la cercanía con los clientes me han ayudado a conocer cómo se aplica la tecnología a los procesos empresariales, comenzando por los propios.
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