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Sociedad digital
23 de agosto de 2018

La era de la perplejidad

La era de la perplejidad

La era de la perplejidad

Escrito por , 23/08/2018

Hace unos meses acudí al acto de presentación de la décima entrega de OpenMind, un fascinante proyecto abanderado por el BBVA que analiza y difunde conocimiento sobre nuestro tiempo. En esta ocasión, la obra, bajo el título “La era de la perplejidad. Repensar el mundo que conocíamos”, busca acercar los retos a los que se enfrenta la sociedad digital a través de las voces de 23 expertos.

El evento contó con la presencia de Francisco González, presidente del BBVA, a quien acompañaron Rebeca Minguela, fundadora y CEO de Clarity, así como dos de los autores del libro: Zia Qureshi, investigador de la Brookings Intitution, y Diana Owen, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Georgetown.

Francisco González abrió el debate exponiendo que la revolución que estamos viviendo se caracteriza por su aceleración e impacto global en todos los sectores, no solo en el ámbito económico sino también en el social. Además, incidió en el valor de la privacidad y protección de los datos (un tema de rabiosa actualidad gracias al nuevo RGPD), y de cómo las empresas deben sobre todo respetar al consumidor a la hora de construir sus nuevas propuestas de plataformas de servicios (no puedo estar más de acuerdo).

El libro aborda muchos aspectos, no todos específicamente asociados a lo financiero. Por ejemplo, ofrece una interesante visión del cambio global en nuestro planeta: de los retos de Latinoamérica y el mundo musulmán o el próspero eje asiático en torno a China, todo lo cual constituye un nuevo orden mundial. También investiga aspectos políticos que nos preocupan en la sociedad occidental, como los populismos y sus peligros y cómo pueden potencialmente contrarrestarse. Hace un análisis muy interesante de los nuevos medios de comunicación y del fenómeno que conocemos como fake news, de la fusión de política y entretenimiento, es decir, de la capacidad de atraer y manipular a audiencias que tradicionalmente no habían mostrado interés por los asuntos públicos… Las fake news se apoyan en un modelo de ingresos por publicidad que retuerce el servicio público y busca intereses más oscuros, y consiguen una preocupante brecha y radicalización de los valores de las audiencias, por ejemplo, en Estados Unidos, por temas que hasta ahora tanto los unía, como las migraciones, la raza, los impuestos y la protección medioambiental.

Pero quizá la parte fundamental de la obra gira en torno a la paradoja de la productividad ligada al progreso tecnológico. Y es que el aumento de la productividad ha disminuido en las principales economías en los últimos años (medida por PIB/trabajador) a pesar de contar con poderosas herramientas de progreso. Eso está provocando una desigualdad de las rentas, puesto que los beneficios son capturados cada vez por menos y no hay una redistribución social de la riqueza. Es algo preocupante, pues es un indicador de cambios muy profundos que necesitaremos hacer en breve en nuestros países. El libro incluye un interesante análisis que revela que dicho aumento de la productividad sí ha existido, aunque en un grupo limitado de empresas: las más tecnológicas. Parece que el problema no es la propia tecnología, sino su falta de permeabilidad. Es decir, existe cada vez una brecha mayor entre las empresas punteras y las que no lo son, algo muy similar a lo que sucede con la fuerza laboral y el capital intelectual especializado. En suma, que las empresas que saben utilizar los avances se apropian de todas las ventajas de la productividad y de forma general se debilita la competencia en el mercado, pues se excluye al resto, a los que no se adaptan.

Lo anterior da pie a otra nueva paradoja: la de la inversión que, por desgracia, también está disminuyendo de forma global y se concentra de forma general en las empresas tecnológicamente más avanzadas y se desincentiva para el resto. Así se crea una especie de círculo vicioso que excluye cada vez más a las empresas menos preparadas y acumula capital y recursos en aquellas más avanzadas. Respecto a cómo revertirlo, el artículo de Zia Quershi propone cambios regulatorios que limiten el abuso del poder y revitalicen la competencia. Y propone -esto es muy interesante- una amplia mejora en la capacitación. No hay que fijarse en la destrucción de los puestos de trabajo sino en la creación, cuanto antes, de otros con perfiles cualificados en las nuevas tecnologías, que pongan foco en la automatización y que rehúyan del antiguo ciclo aprende-trabaja-jubílate a otro nuevo que dice “fórmate constantemente”.

El debate en la Fundación del BBVA se centró bastante en esta paradoja de la productividad… ¡por algo son banqueros! Es meritorio que no se hablara de ideologías políticas, sino de medidas sinceras que promuevan productividad y equidad, pues ambas, como se explica en el libro, están interconectadas.

Entramos, pues, en la era de la perplejidad, la era postindustrial, la era digital… que no binaria: la riqueza-pobreza se debe transmutar en una oportunidad de libertad para el planeta. Ojalá libros como éste consoliden el debate y propicien la reflexión. Magnífica lectura para estas fechas.

¡Que os aproveche!

Imagen: 6557056/pixabay

Sobre el autor

Félix Hdez. de Rojas

Félix Hdez. de Rojas

43 años. Vallisoletano. Ingeniero Superior de Teleco y MBA por ESADE. Profesor de emprendimiento digital en la UEM. Emprendedor, visionario y apasionado por las TICs. Creo en la transformación y en el gran valor que aporta la hiperconectividad y la IoT a nuestra sociedad de la información. Ya con muchos años de experiencia y cada vez con más ganas de aprender de todo un poco. Me siento un niño recién parido. Dispuesto a vivir nuevas aventuras: El marketing y los contenidos digitales... Quién quiera saber más que me pregunte. O que busque mi nombre en Google. ¡Ah!, también escribo: visitad mi eloterodelalechuza.com o mis novelas, Spanish Texas y Tempus Fugit Est.
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