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Transformación Digital
12 de diciembre de 2017

Siete hábitos del CIO eficaz

Siete hábitos del CIO eficaz

Siete hábitos del CIO eficaz

Escrito por , 12/12/2017

El CIO (Chief Information Officer) es la denominación anglosajona del responsable de tecnologías de la información de las empresas (sí, una vez más, se impone en España el término anglosajón): desde el puesto de trabajo a los sistemas que residen en el data center.

La importancia del papel del CIO en las compañías ha ido aumentando con el paso del tiempo, en paralelo al peso cada vez mayor que los sistemas de información representan en los negocios. Por otra parte, la creciente digitalización de las empresas hace que aparezcan nuevos puestos relacionados con las tecnologías de la información como el CSO (Chief Security Officer) o responsable de seguridad, y el CDO (Chief Data Officer) o responsable del dato; puestos que, por cierto, no siempre dependen del CIO, con lo cual este rol puede ver peligrar su influencia en el devenir de los sistemas de las empresa.

A partir de mi experiencia de varios años en el sector TIC, me atrevo a indicar los siguientes siete puntos como claves para que el CIO sea un referente en la organización a la que pertenece.

1.-No debe pensar en lo que el negocio puede hacer por él, sino en qué puede hacer él por el negocio.

Internet, redes sociales y los smartphones hacen que el negocio dependa cada vez más de los sistemas de información. Estos tres factores han provocado que cambie la forma en que los usuarios acceden a los servicios de las empresas y, que de uno u otro modo, las empresas estén inmersas en un proceso de transformación digital.

El CIO y su equipo tienen que ser impulsores del cambio en esta digitalización, facilitar al negocio medios para transformarse y crecer de una forma ágil y escalable. Para ello, el departamento de sistemas también se tiene que transformar y pasar de ser un centro de coste que asegura la automatización de procesos, a convertirse en un centro de generación de negocio. Ya no solo se tienen que hacer los procesos más eficientes, hay que pensar cómo las nuevas tecnologías ayudan a generar nuevas formas de trabajar y nuevos productos y servicios.

No hacerlo provoca que las unidades de negocio tomen decisiones sobre sistemas y aparezca la TI en la sombra (shadow IT), fuera del control de los departamentos de sistemas de información.

Por tanto, el CIO y su equipo tienen que transformarse en el referente tecnológico en el que se apoyen las áreas de negocio.

2.-Cloud o no cloud ya no es la cuestión. Hibridar ahora es la clave.

Hasta hace poco se podía dudar sobre apostar por soluciones en la nube para el desarrollo de los sistemas de información, pero en estos momentos ya es una certeza que las TI de las empresas requieren de cloud para crecer.

Pero no todos los sistemas son aptos para ir a cloud, ni todas las nubes son iguales. Es necesario disponer de una estrategia y unos socios que permitan combinar las infraestructuras propietarias de la empresa con soluciones cloud empresariales y con las cloud públicas o hiperescalares.

3.-Innovar sin parar…

Vivimos en un momento en el que los avances y nuevas opciones de los servicios TIC son constantes. Podemos hablar de tendencias ya consolidadas como cloud, algunas que ya se están implantando como IoT y big data, y otras que llegan para quedarse como la inteligencia artificial, blockchain, DevOps… El CIO tiene que estar abierto a todas las nuevas tendencias y formas de entregar servicios de TI, y ver de qué forma pueden mejorar el servicio que presta al resto de la empresa.

4.-Pero no por innovar dejar de asegurar los sistemas básicos del negocio.

La innovación es necesaria para crecer y mejorar pero eso no puede hacer que se relativice la importancia de los sistemas de información como base fundamental para el funcionamiento normal de la empresa. Es decir, si los sistemas se caen, la empresa dejaría de funcionar.

Por este motivo, los sistemas críticos del negocio tienen que contar con unas soluciones de disponibilidad y de disaster recovery acordes con la criticidad de los mismos.

Es vital que se ajusten las medidas de recuperación a la importancia de los sistemas para limitar los costes que este tipo de soluciones tiene.

5.-No se puede olvidar la seguridad.

La seguridad informática se ha convertido en un elemento clave en la empresa actual, debido a la gran dependencia de los sistemas informáticos. Tenemos ejemplos recientes que han transcendido a la opinión pública como Wannacry, pero existen muchos más incidentes de seguridad que no llegan a los medios pero afectan a las empresas, da igual su tamaño.

Por este motivo la seguridad tiene que formar parte del ADN de las tecnologías de la información, y el diseño y planificación de los servicios tienen que contar con la seguridad como factor indispensable. El CIO tiene que dejar de lado una postura minimalista, y más bien reactiva, para pasar a diseñar planes de seguridad proactivos.

En este campo, es imposible internamente disponer de todos los recursos y medios, dada la complejidad tecnológica, por lo que lo más inteligente es contar con uno o varios partners que acompañen al CIO y su organización en el desarrollo y mantenimiento de los planes de seguridad. Aquí aparece la figura del CSO que mencionaba al principio de este post.

6.-Las aplicaciones o son móviles o no son aplicaciones.

En la actualidad el móvil es la herramienta principal de acceso a la información por parte de las personas: a la cuenta del banco, para alquilar un coche, comprar, etc.

Y desde el ámbito corporativo se tiene que acompañar esta tendencia. Si hablamos de aplicaciones para el mercado residencial es evidente la necesidad de esta movilización pero tampoco se debe olvidar cuando los servicios se ofrecen a los propios empleados, o en el ámbito B2B.

7.-El puesto de trabajo debe ser digital, seguro y colaborativo.

El capital humano es el recurso más valioso de las empresas y, por ello, tiene que ser un factor decisivo en el proceso de digitalización. El CIO y su equipo tienen que pensar en un puesto de trabajo que fomente el trabajo en equipo, desde cualquier sitio, y de una forma segura.

Aquí irrumpen términos como soluciones colaborativas, BYOD (Bring your own device), acceso remoto a las aplicaciones, fugas de información, teletrabajo… que el CIO tiene que combinar de una forma efectiva e imaginativa para facilitar el día a día de los empleados.

Debo confesaros que durante la elaboración del post me he visto tentado de ampliar estos siete puntos, pero creo que estos que menciono son los más importantes y sobre los cuales los CIO y sus equipos tienen que trabajar para conseguir que las iniciativas de transformación digital y de mejora continua de los servicios TI salgan adelante con éxito.

Imagen: Pixabay/Goumbik

Sobre el autor

Julio Mestre Valdés

Julio Mestre Valdés

Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Valencia y proyecto de fin de carrera en el Politécnico de Torino. Actualmente lidero ofertas de externalización TIC para los grandes clientes de Telefónica. Entre mis aficiones están el deporte, la lectura y ver series de televisión (cómo no, en Movistar+).
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