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Cloud
2 de junio de 2017

Sin cloud no hay paraíso: la nube en 2017

Sin cloud no hay paraíso: la nube en 2017

Sin cloud no hay paraíso: la nube en 2017

Escrito por , 2/06/2017

Van apareciendo nuevos términos en el ambiente tecnológico que nos invitan a reflexionar sobre el panorama cloud, como fog computing o edge computing y comienzan a sonar las alarmas sobre nuevas tendencias y sus grados de condensación. No obstante, los expertos coinciden en que a la nube le queda mucho recorrido, como refleja el hecho de que el 38 por ciento de las compañías aún no cuente con una estrategia cloud definida y, sin embargo, sea la prioridad de gasto número uno: será la única partida económica en las empresas que crecerá -en concreto, un 23 por ciento- en los próximos tres años, y será el presupuesto destinado a PaaS el que más se incremente. Así lo afirmaba el analista Juan García Morgado de IDC en el pasado #CloudForum.

Y es que la nube es la tecnología capaz de hacer frente al cambio con agilidad, las empresas deben entender ya el cambio como una constante, como una forma de vida. No hay avance sin cambio y solo el que sea lo suficientemente flexible para adaptarse sobrevivirá.

En esto coincidió la mayoría de ponentes invitados al citado evento (en el que empresas como Telefónica, Fujitsu, Abast, Mobilerion, SAP, IMB, Interxion o Infovista compartieron escenario), pero no fue la única visión común, analicemos las más importantes:

  • El PaaS como eje del cambio: ¡nubes a la obra! 

El panorama mercantil actual exige nuevos modelos de negocio, lo que significa transformar los procesos internos de las empresas y crear nuevos modelos de aplicaciones y servicios.

Simplicidad y agilidad se yerguen aquí como las dos grandes máximas. La construcción de infraestructuras y plataformas cloud que permitan crecer conforme a las necesidades del negocio son la clave. Por ello el foco está en las Plataformas como Servicio (PaaS), que permiten flexibilizar la construcción de valor en las empresas y aceleran -según SAP- hasta un 50 por ciento el time to market. Las empresas lo saben. Lo demuestra el hecho de que sea la partida TI con mayor incremento en los próximos años…

¡Solo hace falta ponerse manos a la obra!

  • De la hibridación a la multicloud: hay muchas nubes en el cielo, ¿por qué quedarse solo con una?

¿Por qué quedarse con una sola nube si es posible gozar de las ventajas de todas ellas?

Llevamos hablando de hibridación mucho tiempo, de la necesidad de combinar distintos tipos de nube con un doble propósito: poder establecer una transición favorable entre el mundo tradicional (nuestro legacy) y el digital, así como disfrutar de las ventajas de lo privado y lo público por igual, según las necesidades del momento.

Ahora vamos un paso más allá, queremos combinar no solo el mundo público y privado, sino poder escoger distintas opciones de ambos mundos y que todas ellas se hablen: un modelo multinube, con gestión unificada y transparente. “Los clientes quieren lo mejor de cada cloud y un portal orquestador de todo ello”, así lo presentaba Enrique González Lezana (gerente de Marketing cloud para Empresas de Telefónica España).

Es la nube la que se adapta a la empresa y no viceversa.

  • La apuesta por los ecosistemas abiertos: be cloud my friend!

Simplicidad, agilidad, transparencia… Son palabras muy repetidas en este artículo si os fijáis, también open source fue otro término ampliamente mencionado en el evento y es que se presenta como el camino para transformar la construcción de plataformas cloud.

Ya se aplica en el mundo del big data (al que luego me referiré), y es que los ecosistemas abiertos son el futuro, no solo para la extracción y gestión del dato, sino también para flexibilizar la nube.

¿Cómo se aplica esto a cloud? Con el desarrollo de aplicaciones de manera “nativa”, a través de metodología DevOps y de procesos de “entrega continua” (en el que el diseño-desarrollo-producción de la aplicación esté en un ciclo constante de autorevisión y mejora). Esto se hace a través de los llamados microservicios, que permiten desarrollar y comunicar aplicaciones de negocio con diferentes tecnologías, aquéllas que interesen en el servicio (y aquí es clave la adopción de software libre), sin que suponga incompatibilidades. Un entorno basado en este tipo de libertad de infraestructura es lo que llamamos cloud nativa.

Se pueden migrar las aplicaciones tradicionales y albergar los mencionados microservicios a través de contenedores (Dockers es la referencia más relevante del mercado). Estos permiten construir y deconstruir cloud como si de un lego se tratara y transportarla con la misma facilidad: flexibilidad sin fronteras.

Estamos ante un nuevo paradigma para dar respuesta a una nueva necesidad.

  • Cloud cognitive y el valor del dato: lo bien aprendido para siempre es sabido.

La lucha real reside en ganar la relación con el cliente, hacerla diferencial. Entender sus necesidades  es fundamental para forjar una relación con ellos más sólida y fiable. Y aquí el dato es el gran aliado. Como no podía ser de otra manera, big data nos ayuda a crear experiencias de consumo memorables.

La transformación digital es también una transformación cognitiva. La nube es la respuesta para hacer frente a la ‘explosión de los datos’, realizar un análisis cognitivo a través de inteligencia artificial y tomar mejores decisiones de negocio. Pero es fundamental construir estructuras de extracción y gestión de datos en la nube que permitan hacer todo esto. En este mismo blog un compañero ya contaba cómo big data as a service simplifica la complejidad tecnológica que entraña este proceso y acerca la respuesta a las empresas en modo servicio.

‘La capacidad de monetización del dato será decisiva para la supervivencia del negocio’ (IDC).

Ahora bien, después de conocer todo esto ¿por qué sigue habiendo empresas que no dan el salto a la nube? La seguridad sigue siendo el principal inhibidor, en palabras de IDC: “el desconocimiento se plantea como barrera para avanzar” porque el problema realmente reside en no entender su valor. Los evangelistas de cloud aún tienen mucho camino por delante y es que todavía es necesario culturizar sobre las ventajas reales de esta tecnología. No hay que olvidar, parafraseando el dicho, que “a quien buena nube se arrima, buena sombra le cobija” (imprescindible escoger proveedores cloud de confianza) y que más vale prevenir que curar (con políticas de seguridad cloud y servicios de disaster recovery adecuados a las necesidades de negocio).

Imagen: Ferruccio Zanone

Sobre el autor

Carmen Gavara

Carmen Gavara

Licenciada en Comunicación Audiovisual, mi actividad profesional se desarrolla en torno a la comunicación corporativa. Me gusta observar y transmitir cómo la tecnología cambia nuestra forma de relacionarnos con el mundo.
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