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Ciudades inteligentes
20 de Julio de 2017

“Las smart cities aúnan lo social, lo económico y la sostenibilidad”

“Las smart cities aúnan lo social, lo económico y la sostenibilidad”

“Las smart cities aúnan lo social, lo económico y la sostenibilidad”

Escrito por , 20/07/2017

Las smart cities usan la tecnología para proporcionar soluciones personalizadas a los ciudadanos y lograr superar el problema de la escala. Nos lo cuenta Marieta del Rivero, autora de “Smart cities: Una visión para el ciudadano”

Cuando hablamos de transformación digital solemos pensar en empresas, pero existe otro ámbito muy interesante de la transformación digital: las ciudades. La aplicación de la tecnología, junto con nuevos modelos de gestión, da lugar al fenómeno que se conoce como smart cities o ciudades inteligentes, un área de indudable desarrollo presente y futuro y en el que Telefónica trabaja con fuerza.

Precisamente, el 3 de febrero pasado, y con asistencia del ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, se presentaba el libro “Smart cities. Una visión para el ciudadano” escrito por Marieta del Rivero y publicado por LID Editorial.

Y, para entender mejor en qué consiste este concepto de smart city y qué posibilidades ofrece, hemos querido charlar con la autora, Marieta del Rivero.

Marieta es actualmente consejera independiente de Cellnex Telecom, presidenta del ‘International Women’s Forum Spain’ y asesora en varias compañías como Ericsson, RocaSalvatella, o Made in Möbile. Con anterioridad ocupó cargos de alta dirección en Telefónica, fue CEO de Nokia Ibérica y ejecutiva en Amena (Orange).

Nos recibe en un agradable club del centro de Madrid, donde intentamos protegernos de los rigores del julio capitalino, mientras hablamos de lo que nos interesa: las smart cities y su libro.

El concepto de smart city es en cierto sentido muy amplio, muy ecléctico. ¿Cómo definirías tú una ciudad inteligente?

Bueno, realmente no existe una definición única, aunque sí varios desarrollos y opiniones.

Creo que una smart city es una aproximación holística y basada en un plan estratégico orientada a recoger las necesidades y servicios que precisan los ciudadanos.

En esta aproximación es muy importante la participación de los ciudadanos, con modelos como el de la capital de México cuando dejó de ser Distrito Federal, momento en que hubo que redactar una nueva constitución y el alcalde quiso dar la opción de opinar a sus 9 millones de habitantes. Las herramientas digitales hicieron posible esa aspiración.

La tecnología juega un papel esencial no solo para habilitar la participación ciudadana, sino también para conseguir que esos servicios sean más eficientes y más personalizados. De alguna forma, la tecnología permite esa individualización en núcleos de población cada vez mayores, lo que contribuye de forma decisiva a resolver lo que yo llamaría el problema de la escala. Como hemos visto en el caso de México D.F., se pudo tratar una ciudad de 9 millones de habitantes como si fuese un barrio.

De todos los temas tan apasionantes que el mundo digital nos ofrece hoy en día, ¿qué fue lo que te hizo elegir el de las smart cities como tema para tu libro? 

Las smart cities reúnen dos temas que me apasionan.

Por un lado, tenemos un claro fenómeno de concentración de la población en núcleos urbanos y esto conlleva unos claros efectos económicos y sociales. Sin duda, el siglo XXI va a ser el siglo de las ciudades.

Por otro lado, está el efecto de la tecnología, que debe contribuir de forma decisiva a resolver muchos de los retos que plantea esa concentración, como la movilidad o la sostenibilidad de los recursos.

Tras dedicar una buena parte de mi actividad profesional a la transformación digital en diferentes ámbitos, me cautivó la idea de las smart cities porque aúnan lo social, lo económico y la sostenibilidad.

Al final del primer capítulo, en el que hablas de la ciudad como plataforma, dedicas un epígrafe a la economía de los datos. Telefónica está haciendo una profunda transformación para orientarse hacia los datos e incluso compartirlos con los clientes. ¿En qué consiste para ti esa economía de los datos?

La economía de los datos nos lleva a compañías capaces de capturar los datos y convertirlos en información, una información que se puede aprovechar para hacer negocio.

Un ejemplo podría ser el del Consorcio de transporte de Zaragoza que, para la gestión de su actividad, necesita conocer cómo es el movimiento de los ciudadanos por la ciudad y, para ello, se apoyó en su momento en la solución Smart steps de Telefónica. Esta solución es capaz, con  datos anonimizados y agregados procedentes de la red móvil, de proporcionar una información muy relevante sobre el movimiento de las personas.

Pero la economía de los datos va más allá porque permite también modelos de negocio diferentes, en los que prima más el uso que la propiedad o en los que también tienen cabida esquemas de revenue share (participación en los ingresos) en que el proveedor de la información obtiene beneficios en la medida en que el cliente es capaz de materializar eficiencias por el uso de esa información.

En el libro hay capítulos dedicados a diferentes áreas que conforman la idea de las smart cities (eGobierno, movilidad inteligente, salud inteligente, sostenibilidad e incluso eTurismo). Ya comentábamos que es un concepto muy amplio pero ¿podemos identificar algún área especialmente relevante? ¿Alguna killer app para las smart cities?

No es una pregunta fácil de contestar porque, realmente, hay miles de aplicaciones. Pero voy a mencionar tres que a mí particularmente me parecen muy relevantes.

La primera sería Moovit. Se trata de una aplicación para gestionar el transporte público. Promueve su uso  proporcionando las mejores opciones y rutas de transporte y todo ello en tiempo real. Es una aplicación que está ya operativa en 72 países y que cuenta con más de 55 millones de usuarios.

Otra sería AlertCops, una aplicación en el ámbito de la seguridad ciudadana en la que ha colaborado Telefónica. Con ella, un ciudadano puede denunciar en tiempo real un delito y con mecanismos de geolocalización las fuerzas de seguridad pueden determinar el punto exacto del suceso. Se está aplicando también con notable éxito en el combate del desgraciado fenómeno del terrorismo.

Y acabaría con todo lo que tiene que ver con la telemedicina y la teleasistencia. Podría mencionar, por ejemplo, TeleDoc, una solución mediante la cual se puede obtener un primer nivel de atención médica apoyado en un servicio de videoconferencia.

¿Y cómo ves el panorama de las smart cities en España? ¿En qué punto de adopción nos encontramos? ¿Hay motivos para el optimismo o para la preocupación?

La verdad es que España está muy bien posicionada en este campo. Junto con Reino Unido e Italia son los países con experiencias más avanzadas.

A esto se une que España es un referente para Latinoamérica. Así, por ejemplo, la Red Española de Ciudades Inteligentes, impulsada por Iñigo de la Serna, actual ministro de Fomento pero anteriormente alcalde de Santander y uno de los mayores impulsores de las ciudades inteligentes, se ha extendido hacia Latinoamérica con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo.

Finalmente, España está exportando estandarización de plataformas mediante una iniciativa en que intervienen AENOR, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y varias empresas.

Como bien sabes, Telefónica está muy introducida en el mundo de las smart cities. Para ti, que has sido ejecutiva en esta compañía y que, incluso, tu libro ha sido prologado por José María Álvarez-Pallete, ¿qué papel puede o debe jugar un operador de telecomunicaciones en este ámbito?

Las ciudades inteligentes son, entre otras cosas, ciudades conectadas y la base es disponer de las infraestructuras que proporcionan esa conectividad. En ese sentido, el papel de las operadoras es fundamental.

Pero se puede ir más allá y pueden jugar un papel fundamental en la gestión de las plataformas y de la información, una información apoyada en unos datos que con frecuencia proceden de las redes móviles o de los medios sociales. Toda esa información se puede gestionar para promover nuevos modelos de negocio B2B, como mencionábamos antes.

Por poner un ejemplo, en el caso de Valencia, Telefónica no solo proporcionó la cobertura de fibra sino también una plataforma interoperable. Creo que este tipo de experiencias es muy beneficiosa para las telco porque les proporcionan conocimiento y una nueva área de alianza con clientes.

Hemos hablado de conectividad, de aplicaciones, de sostenibilidad… ¿nos estamos dejando en el tintero algún tema relevante para entender el fenómeno y la importancia de las ciudades inteligentes?

Pues a mí, personalmente, me gustaría dedicar un momento a hablar de transparencia y del nuevo papel del consumidor, del ciudadano, y de su protagonismo en la construcción de la ciudad a la hora de aportar propuestas, participar, votar…

Creo que la democracia puede llegar a ser algo más que opinar cada cuatro años y, en ese sentido, ya hay modelos como el de ‘Decide Madrid’ de participación continua, aunque quizá todavía no hayan alcanzado todo el nivel de participación que cabría esperar y desear.

Para terminar, Marieta, “háblanos de tu libro”: ¿Qué encontrarán en él los lectores y por qué es interesante que lo lean?

Se trata de un libro divulgativo, no dirigido a techies. Lo he escrito para personas que no son expertas en tecnología pero que tienen curiosidad e inquietud por los fenómenos que estamos viviendo y que quieren entender las transformaciones que las tecnologías están produciendo: el pago por uso, la no propiedad, el ciudadano hiperconectado o cómo la tecnología pueden resolver problemas como el del agua.

El desconocimiento produce miedo, un miedo que a veces acentúan los medios cuando destacan noticias sobre el temor a que la robotización elimine empleos y otras de esta índole. Con mi libro espero contribuir a eliminar ese miedo creando conocimiento alrededor de las ciudades inteligentes.

El tiempo ha volado, como sucede cuando se tiene la oportunidad de hablar de temas tan interesantes y la interlocutora es alguien de la talla profesional de Marieta del Rivero.

Nos llevamos el dulce regusto de una muy interesante conversación y la firma de la autora estampada en el libro y dejamos a los lectores de A un clic de las TIC  la recomendación de que no dejen de leer ‘Smart cities: Una visión para el ciudadano’. Descubrirán un mundo apasionante.

Sobre el autor

Ignacio G.R. Gavilán

Ignacio G.R. Gavilán

Ingeniero Industrial y MBA. He vivido y vivo profundamente las TIC. He trabajado en los campos de desarrollo SW, OSS, e-Health, CRM, P2P, desktop management, redes LAN, videoconferencia, centros de gestión… y los he abordado desde las perspectivas de la preventa, la consultoría, la provisión y la operación. Quizá por ello me gusta entender la tecnología en sentido amplio, integrado, y gozar de una visión extremo a extremo, desde el mercado y la concepción del servicio, hasta la ingeniería, la preventa y la posventa. Me fascinan, además, las áreas fronterizas del conocimiento, allí donde la tecnología se roza y confunde con la estrategia, con la economía, con la sociología, con la psicología, con la neurociencia… Y, por si eso no es suficiente, disfruto enormemente con la literatura, los deportes…y, claro, con Internet y los medios sociales.
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