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Innovación
13 de junio de 2016

Thinking party 2016: una oda al cerebro

Thinking party 2016: una oda al cerebro

Thinking party 2016: una oda al cerebro

Escrito por , 13/06/2016

Es posible pilotar un dron o mover una silla de ruedas gracias a la interpretación de las señales eléctricas del cerebro. ¿Y sabíais que los neurocientíficos ya pueden borrar recuerdos y con técnicas psicológicas también es posible implantarlos? ¿O que hay quien afirma que la mente puede descargarse a un ordenador?

Con un tema tan apasionante como el cerebro humano, un elenco de ponentes que incluía a dos premios Príncipe de Asturias y un entorno como Espacio Fundación Telefónica, el éxito de la Thinking party que se celebró el pasado 3 de junio estaba asegurado. “Neuro… ¿queeeeé?” llevaba por título y la verdad es que allí se habló de neurociencia, neuroeducación, neuromarketing, neurocultura y hasta neuroley… Para poneros en situación, tenéis que ver este vídeo:

A lo largo de la jornada desterramos algunos mitos y, aunque el órgano más complejo del mundo sigue siendo un enigma, conocimos las importantes aproximaciones que se han hecho.

Respecto a la creencia, muy extendida, de que usamos sólo el 10 por ciento de nuestro cerebro, no es así. “Todos usamos el cien por cien pero a algunos se les nota más que a otros”, bromearon. Dicha idea viene de que el cerebro es como un piso, en el que apagamos y encendemos las luces que necesitamos en cada momento, para ahorrar energía. Se trata de un órgano muy costoso de producir y mantener y, por eso, su uso es muy práctico. Pero algunas luces hay que encender, ¿eh?  “Tal vez si le decimos a la gente que el cerebro es una app comiencen a usarlo”. No faltó el humor inteligente.

Seguro que todos habéis oído hablar en algún momento de la eficacia del storytelling, ¿verdad? Pues bien, el mismísimo Juan Luis Arsuaga explicó que no hay nada que seduzca más al cerebro que una buena historia. Él nos tuvo absortos con su explicación de la selección natural y el cerebro. A lo largo del tiempo nos han moldeado las fuerzas hostiles de la naturaleza pero también la competencia social. Y se han seleccionado habilidades, entre ellas la colaboración y el altruismo, la inteligencia emocional -dijo.

Algunas de las ideas expuestas por el segundo premio Príncipe de Asturias, Antonio Damasio, uno de los padres de la neurociencia, fueron que “estamos hechos para hacer cosas y para querer hacerlas y programados para querer seguir viviendo; por eso surge la medicina, sometida a una evolución y nuevos retos continuos”. “La humana no es la única especie capaz de sentir ni de ser consciente ni de crear una cultura; el lenguaje, la capacidad para aprender idiomas, manejar códigos y razonar, la inteligencia creativa… ahí reside la grandeza del cerebro humano que nos hace únicos y excepcionales”, explicó. También dijo que hay un cambio en la concepción del ser humano y además la ciencia nos está haciendo más generosos en la relación con nuestro entorno.

Fue Nuria Oliver quien centró su ponencia en cómo gracias a la tecnología hemos podido aprender cómo funciona el cerebro: medirlo, estimularlo, aumentarlo y la inteligencia artificial -aunque aún es “débil”-, han sido claves.

Como reflejo de la importancia de ciencia y tecnología estas frases de Peré Stupinyá y Nuria Olvier, respectivamente: “La inversión en ciencia no sólo mejora nuestra salud, sino la economía de los países que se atreven a hacerla” y “la tecnología puede igualar y aumentar las capacidades humanas”.

Especialmente emotiva fue la intervención sobre neuroeducación de Francisco Mora, de la que mi compañera Virginia escribirá próximamente: “El ser humano es lo que la educación hace de él”, “El entorno es clave para el aprendizaje y las emociones no digamos”, “No se puede aprender aquello que no se ama” o “La capacidad de aprender nos acompaña toda la vida y la curiosidad tira de los mecanismos neuronales de la atención”, fueron algunas de sus sentencias más tuiteadas.

El mentalista Javier Luxor jugó con el pensamiento automático, la intuición o  nuestra predicibilidad. “El cerebro es un amo terrible pero un sirviente magnífico”, comentó.

De neuromarketing habló Alexia de la Morena, que explicó que nuestro cerebro entiende el mundo a través de símbolos y contrastes y la publicidad utiliza estas claves, que el neuromarketing a través de las técnicas de electroencefalografía y eye tracking testea. Y una vez más el papel de las emociones, ya que “sin emoción no hay consumo”. “El marketing no es una batalla de productos, sino de percepciones –dijo. “Una venta es una transferencia de entusiasmo en la que los clientes compran por “sus razones” (sueños, expectativas…) no por los atributos maravillosos de la marca”, añadió.

Vimos también una aplicación del neuromarketing a la cultura: el proyecto Neuroculture, que busca un análisis cuantificable del feedback neuronal de un producto artístico, algo así como el ROI emocional en las exposiciones. ¿Cuál es el recorrido idóneo, el sitio en que está colocada una pieza hace justicia a su valor, cuánto influye un marco en el atractivo de un cuadro, preferimos ir con guía o sin él?… Todo ello es posible medirlo para mejorarlo.

Y, para finalizar, terminamos la jornada con un ejercicio de mindfulness, en el que nos explicaron que pasamos casi la mitad del tiempo que estamos despiertos en nuestra propia Matrix y eso no nos hace felices. Esta técnica ayuda a capitanear esa “mente errante” para conectar con el momento presente y sintonizar cuerpo y mente, a la vez que ejercita el músculo de la concentración.

Estoy segura de que todos los asistentes nos fuimos con nuevas conexiones neuronales y además aprendimos que hay muchas cosas que podemos hacer por cultivar nuestro cerebro. ¡Ah! Un consejo ahora que se acercan las vacaciones: “El último acontecimiento de una experiencia condiciona la percepción total de la misma.” Así que acordaos de dejar algo bueno para el último día…

Imagen: Tomada de Fundación Telefónica

Sobre el autor

Mercedes Núñez

Mercedes Núñez

Licenciada en Periodismo y Máster por la Universidad Complutense de Madrid. Responsable del blog A un clic de las TIC, en el que escribo habitualmente; colaboro también en Con tu negocio y Think Big. Mi especialización en periodismo tecnológico empezó en ABC Informática - el primer semanario español TIC. Llevo quince años en Telefónica haciendo comunicación corporativa (relación con los medios, web, revista PULSO -impresa, digital y para tablet-, redes sociales...). Con anterioridad trabajé en distintos medios de comunicación (prensa, radio y televisión). Mi mayor afición es la equitación
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