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Transformación Digital
1 de diciembre de 2011

Trío de ases: Trompenaars, Kirkpatrick y Mitnick

Trío de ases: Trompenaars, Kirkpatrick y Mitnick

Trío de ases: Trompenaars, Kirkpatrick y Mitnick

Escrito por , 1/12/2011

Móvil Forum Conference reunió en Valladolid a tres grandes expertos internacionales: Fons Trompenaars, el rey del liderazgo y la multiculturalidad; David Kirkpatrick, cuyo plato fuerte son las redes sociales, fundamentalmente Facebook; y Kevin Mitnick, el Houdini de la red, ex hacker y gran conocedor de las vulnerabilidades de los sistemas y aplicaciones.

Fons Trompenaars

Trompenaars fue el primero en intervenir. Su discurso, plagado de interrogantes, sumergió a la audiencia en el mundo de la bipolaridad. “Es fácil ser funcional y ser bonito, pero ambos conceptos son difíciles de conjugar”, señaló. Por ejemplo, ¿cómo aunar velocidad y seguridad en un coche? Si se añade velocidad a un automóvil seguro, éste perderá seguridad. Y así aplicado a todos los ámbitos. Basándose en una anécdota, puso en jaque a todo el auditorio, porque nadie se atrevió a responder. “Si vais en un coche con un amigo y éste atropella a una persona, ¿quién declararía en contra del amigo?” Habría que elegir entre la verdad y la amistad. Es así como surgen los famosos dilemas. Y estos dependen de múltiples factores, como son la cultura, el lugar de nacimiento, el sexo, la educación, la edad o los valores, entre otros.

Trompenaars lanzó a diestro y siniestro declaraciones para fortalecer su discurso sobre la multiculturalidad, esto es, la necesidad de acoger las buenas prácticas de cada realidad local y globalizarlas para aumentar la competitividad de las empresas. “Piensa de manera local y aplícalo de manera global”, subrayó.

Todo está relacionado. La innovación no es otra cosa que la suma de la inclusión, la diversidad y el liderazgo. Todo puede aportar valor. “Antes de criticar una idea, hay que decir dos cosas buenas de ella. De este modo, la innovación se incrementa un 40% y la gente se abre al diálogo y comienza a escuchar”, recalcó Trompenaars.

Durante su conferencia también habló de la crisis, y aseguró que no estamos ante una crisis financiera, sino cultural, porque estamos agotando los paradigmas. Por ello, no interesa el equilibrio, sino la diversidad cultural, ya que ésta da paso a la creatividad. Las personas creativas son más intuitivas, observadoras, reflexivas, individualistas, arriesgadas, extrovertidas; pero también menos calculadoras, menos sensitivas, menos seguras y buscan menos el consenso. Cada una de sus frases me hacía evocar inevitablemente el yin y el yang, el bien y el mal, la eterna dualidad. Me quedé con esta frase: “necesitamos paradigmas que conecten los opuestos; hay que respetar la cultura de los demás”. Y con estos buenos pensamientos me despedí de la primera jornada de Móvil Forum Conference.

La ponencia de David Kirkpatrick se celebró el segundo día. El autor del libro “El efecto Facebook”, bestseller mundial, no sólo habló de Zuckerberg, el creador de dicha red social, con quien mantiene una buena amistad, sino también del papel que están desempeñando las redes sociales en la sociedad actual y en el mundo de los negocios.

Para Kirkpatrick, Facebook es una plataforma de “empowerment” (término difícil de traducir) del individuo, un vehículo para expresar la voluntad de las masas que cambiará el futuro no sólo de la red, sino también del mundo, como lo demuestra lo sucedido en Túnez, Egipto, Libia, Siria, España (indignados) o Israel, entre otros países.

El éxito de Facebook, con 900 millones de usuarios, y la industria móvil, que continúa un ascenso imparable, se entrecruzan y retroalimentan cada vez más. Kirkpatrick es un claro enamorado de esta red como fenómeno social, hasta el punto de afirmar que “no ha surgido aún ningún servicio que suponga ni siquiera remotamente un reto para Facebook”. De hecho, de entre todas las redes sociales existentes, considera que sólo hay dos realmente globales: LinkedIn y Facebook.

Los nuevos dispositivos y las aplicaciones móviles se han convertido “en una extensión de nosotros mismos”, los utilizamos para estar en permanente contacto con nuestros amigos, independientemente del lugar en el que estemos. En este punto, Kirkpatrick planteó una pregunta clave: ¿Cómo integrar las aplicaciones móviles con la automatización de la comunicación en Facebook? Aseguró que ni Apple ni Google han sabido responder a esta demanda y, por ello, Facebook fabricará su propio teléfono.

Kirkpatrick planteó un futuro muy predecible: las aplicaciones basadas en la localización no serán una categoría en sí, porque todas ellas se basarán en la geolocalización; el usuario no sólo consumirá información, sino que creará noticias y las distribuirá; la distinción entre la tecnología personal y empresarial continuará disminuyendo; los créditos se convertirán en una moneda de cambio multi-usos.

Por lo que se refiere al mundo empresarial, las redes sociales también están modificando la estrategia de los negocios. En este sentido, mencionó a Jack Dorsey, empresario estadounidense y creador de Twitter, quien afirma que cuando lanza un nuevo producto o una nueva campaña publicitaria, instantáneamente puede conocer la opinión y reacciones de los usuarios a través de las redes sociales, lo que le permite afinar y mejorar en tiempo real su estrategia, su producto o su empresa. Es decir, que el poder de las redes sociales es incuestionable, no sólo en el ámbito personal, sino también profesional.

Kevin Mitnick

La última carta del trío de ases fue Kevin Mitnick, quien proyectó, antes de subir al escenario, una breve presentación sobre sí mismo, con un montaje de película estadounidense: música de acción, créditos y el protagonista, él mismo, entre rejas. El título: “Hacked”. Con ese divertido trailer relató brevemente la experiencia que le llevó a convertirse en uno de los hackers más buscados de Estados Unidos, por infiltrarse en todo tipo de sistemas, incluso gubernamentales; búsqueda que finalizó con su captura y encarcelamiento durante cinco años.

Ya reformado, se ha reconvertido en un empresario experto en seguridad informática y en un cotizado conferenciante. Su ponencia, de más de una hora, se centró en la ingeniería social o conjunto de técnicas para que los usuarios revelen información relevante y así vulnerar sistemas supuestamente seguros. “Es un tipo de pirateo que depende de la capacidad de influencia del hacker, para conseguir que “la víctima” desvele información: una contraseña, una dirección IP, el tipo de software que hay en su escritorio, o que abra una aplicación”, afirmó Mitnick.

Con la ingeniería social se pueden invadir casi todos los sistemas; es gratis y casi cien por cien eficaz, aseguró el ex hacker. ¿Por qué? Porque no se puede actualizar con un sofware la corrección de las estupideces de los usuarios. ¿De qué sirve un sistema de seguridad de última generación en una empresa si los empleados no respetan los protocolos de seguridad? Utilizan largas contraseñas que luego están al alcance de todos, anotadas debajo del teclado, por ejemplo. Por todo ello, una de las fórmulas más eficaces, aparte de los cortafuegos y antivirus, para blindarse frente a ataques cibernéticos es la educación y el entrenamiento de los empleados, para que sigan a rajatabla unos protocolos muy básicos de seguridad.

Es fácil embaucar a los usuarios, porque casi nadie sabe decir que no a un supuesto cliente. Las técnicas para vulnerar un sistema son tantas y tan poco peligrosas en apariencia que muchos usuarios “pican” con facilidad.  Entre ellas citó las siguientes: convencer a un objetivo para que visite una web maliciosa; introducir malware, troyanos, por ejemplo con un pendrive; o a través de redes sociales como Facebook o LinkedIn. En este caso el hacker se hace amigo de los amigos de la víctima y después solicita amistad a ésta. Una vez que tiene su confianza, le envía un enlace y, si “pincha” en él, el atacante obtiene el control sobre el ordenador del incauto.

Otra técnica muy común es atacar el ordenador de una persona que trabaja en remoto, dado que el wifi de los hogares suele ser muy poco seguro. Un simple pdf en el escritorio del ordenador o un pop-up son también fuentes de acceso a información relevante.

La relación de todos estos métodos de ataque y la demostración en directo de varias de estas técnicas de ingeniería social suscitaron bastantes comentarios entre la audiencia que, a juzgar por los “tweets” que se escribieron en Twitter, indicaban la constatación de lo vulnerables que somos.

Mitnick se despidió de todos ofreciéndonos su presentación en un pendrive. Nadie la quiso.

Sobre el autor

Alicia Díaz

Alicia Díaz

Periodista. Ha trabajado en diferentes medios de comunicación y en agencias como Burson-Marsteller y Ketchum SEIS. Actualmente es responsable de Comunicación 2.0 para pymes en Telefónica España.
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