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Transformación Digital
5 de diciembre de 2017

Turismo 2030: las claves, en el ADN del viajero del futuro

Turismo 2030: las claves, en el ADN del viajero del futuro

Turismo 2030: las claves, en el ADN del viajero del futuro

Escrito por , 5/12/2017

Tras el exitoso Black friday en comercio electrónico, llega el ansiado puente de diciembre al sector turismo. Un aperitivo previo a las fiestas navideñas, en el que algunos afortunados se convierten en turistas efímeros y muchos establecimientos colgarán el cartel de completo. Y es que las vacaciones estivales quedaron en el olvido (¿a alguien le dura el bronceado o ese amor de verano?) y, tras la temporada alta, las empresas del sector calientan motores para atraer al viajero hibernal (que los hay y no solo en “Juego de Tronos”), pero ¿valdrán las estrategias actuales para el turismo 2030?

Ya lo decía Philip Kotler: “si en cinco años sigues haciendo lo mismo en el negocio en el que estás ahora, estarás fuera del negocio”. Vamos, lo que viene a ser “reinventarse o morir”. En la industria turística este viaje hacia la transformación ya ha comenzado y a nadie le conviene perderse por el camino.

Para conocer las tendencias del futuro y tomar decisiones acertadas en el presente, Altran ha elaborado el informe “Viajero 2030” en el que define el perfil del turista y destaca que la digitalización será el gran aliado de los agentes del sector turístico para generar ventajas competitivas y hacer frente a los nuevos actores. Porque sí, no nos engañemos, ¡son muchos e irrumpen con fuerza!

En los próximos años, el mundo pasará de los 1.235 millones de viajeros internacionales anuales a 1.800 millones de turistas en 2030 (es decir, como si todos los chinos, estadounidenses y alemanes viajaran el mismo año, ¿os imagináis?). Este crecimiento será una oportunidad para los destinos, pero también un reto ante el que la pregunta es cómo atraer al turista del futuro. Y la respuesta, “conociéndolo”.

Así será el viajero de 2030

Según el informe de la consultora, el viajero del futuro será:

  • Digital, soltero, urbanita, asiático y de clase media.
  • Más maduro y preparado. Los millennials de hoy serán los adultos de mañana. Su pasión por viajar es exponencialmente mayor que la de las generaciones anteriores, de ahí que el turista senior cope el 51 por ciento del gasto total que se realice en las ciudades y demandará un turismo activo, sofisticado, con un gran peso en servicios de bienestar.
  • Menos sensible a las marcas y más preocupado por dejar una huella positiva en el mundo. Los comparadores y las redes sociales le permitirán verificar la calidad, confianza y precio de la oferta turística y se decidirá por la que maximice la ecuación calidad/precio. Al turista del futuro habrá que sorprenderlo.
  • Más concienciado y respetuoso con el entorno e interesado en la cocreación. Pasará de consumidor a “prosumidor” y se convertirá en parte activa de la comunidad de marca. Las empresas crearán la oferta turística por y para él y la ejecutarán bajo el lema Keep it simple (hazlo simple).

Tendencias que marcarán el futuro  

Una vez que se conoce el perfil del turista en 2030, ¿cómo puede adaptar el sector su modelo de negocio? “Viajero 2030” recoge 31 tendencias a partir de tres pilares: macroeconómicos, tecnológicos y consumo cross industry, entre las que destaco éstas:

  • La hiperconectividad ubicua como un factor condicionante para el éxito de las empresas. En 2030 la implantación de la inteligencia artificial llegará al 80 por ciento gracias a la capacidad de autoaprendizaje de las máquinas y tendrá un papel determinante en la recomendación y asistencia en los viajes (chatbot). La realidad virtual también ayudará a los consumidores a la hora de tomar una decisión sobre dónde viajar, ya que podrán experimentar un destino antes de reservarlo e incluso abre la posibilidad a las compañías de ofrecer el “No viaje” como otra forma de ingresos dirigida a aquellas personas que no pueden desplazarse.
  • En 2030 las motivaciones para viajar se ampliarán… tanto que volar en aviones supersónicos o al espacio ya no quedará tan lejos de nuestros bolsillos (yo no acabo de visualizarme de vacaciones tan alto). La frontera entre un viaje profesional y personal se difuminará. El 58,5 por ciento de los turistas del futuro se decantará por las experiencias (clases de cocina, aprender idiomas, practicar deportes, aventura o relajación) para conectar con el lugar de destino, emocionarse con él (y hasta diría que hacerse un “lugareño” fugaz).
  • La conjugación de IoT, redes sociales, biometría y big data permitirá tener un conocimiento más profundo del turista para ofrecerle experiencias personalizadas y aplicar incluso la discriminación de precios. No debemos olvidar que el viajero deja una huella permanente gracias a la digitalización de su experiencia y espera que todo ese conocimiento sea aprovechado para ofrecerle un travel journey a medida, simple, all in one y cuidado en todas sus fases (antes, durante y después del viaje).
  • La economía colaborativa seguirá creciendo por el impulso de las nuevas generaciones y en 2030 marcas tradicionales se profesionalizarán también en ella para dar al viajero una oferta integral, como ya hace RoomMate con BeMate.

Para construir ventajas competitivas a largo plazo, Altran finaliza su informe invitando a los distintos agentes a hacerse las preguntas correctas sobre sus recursos y capacidades: ¿son elementos generadores de valor?, ¿son únicos?, ¿son difíciles de imitar?…

En una industria tan dinámica como el turismo, resulta fundamental entender y promover la transformación digital de forma holística para construir el futuro de los viajes. Ya hay empresas como Globalia, que pilota la modernización del grupo con tecnología que permite al cliente visualizar el viaje que va a hacer, o Meliá, que ha sabido aterrizar la evolución digital con nuevas herramientas y canales que han disparado sus ventas online un 30 por ciento en 2016.

Es importante embarcarse  en este viaje para no desaparecer del mapa…

Imagen: [email protected]

Sobre el autor

Ana García-Valenzuela

Ana García-Valenzuela

Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid, mi carrera profesional siempre ha estado ligada al mundo comercial y la comunicación. Todo un privilegio. Poner "corazón" a las palabras ha sido el motor principal de mi actividad durante cerca de una década. Si algo he aprendido es que si le sumamos innovación, equipo y cliente, la historia puede ser perfecta. Tal y como dijo Henry Ford, “Llegar juntos es el principio. Mantenerse juntos, es el progreso. Trabajar juntos es el éxito". ¿Escribimos juntos una historia?
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